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martes, 17 de marzo de 2015

Parecidos razonables entre dos representantes de la casta

¿En qué coinciden el autoproclamado azote de Syriza, Wolfgang Schäuble, y José Ángel Creco, jefe de la patronal en León y candidato municipal de Ciudadanos?

Ambos parten de un mismo principio ideológico que pone por delante los números a las personas. Una concepción de la necesidad de buscarse la vida meramente mercantilista, según la cual, en palabras del empresario leonés, "el drama humano es duro, pero la realidad manda y es mucho más dura"[1]. ¿Realidad?, ¿qué realidad?, ¿acaso se siente por encima del resto de las personas como para determinar los parámetros de una o otra realidad?

Parece ser que, en el contexto neoliberal que inunda -y ahoga- a los pueblos de Europa, la realidad es exclusivamente de naturaleza financiera. Una realidad convertida en eufemismo que invisibiliza la creciente indefensión de una mayoría que descubre cómo su principal activo, su tiempo, es continuamente devaluado.

El cristal de aquel poema de Campoamor se encuentra en manos de unos pocos, quienes dictan el color de la realidad y el valor de nuestras vidas. El mito del emprendedor se complementa ahora con el del migrante, esa persona que, según Shäuble y Creco, es plenamente responsable de su presente laboral pues éste es función de su movilidad[2], de su disposición a migrar a Laponia, como diría aquel directivo de la CEOE[3].

Lo que olvidan contarnos estos señores es que, incluso en cuestión de movilidad, hay clases. Mientras hay quienes migran de sillón a sillón, hay quien se ve obligado a hacerlo con una mano delante y otra detrás, la situación propicia para malvender la mano de obra, el precio de cada hora trabajada.

No es cuestión de plantear la libertad de movimiento de las personas, pues debe ser un derecho indiscutible, sino que ésta no parta de la necesidad y la miseria. Es indignante leer que la culpa del paro es que muchos desempleados "no están dispuestos a cambiar de región", máxime cuando las regiones de origen fueron hasta no hace demasiado tiempo prósperos centros industriales. ¿Es necesario recordar al señor Shäuble el trueque por subvenciones que supuso la reconversión industrial de los años 80 y cómo ésta sirvió para el lucro de grandes compañías de su Alemania natal? Destruyeron nuestras fuentes de empleo y ahora nos culpabilizan porque no queramos movernos a cualquier precio.

De aquellas aguas estos lodos que enfangan la otrora Europa de los pueblos que soñaba con valores de libertad, igualdad y fraternidad, actualmente mutados a emprendimiento e insolidaridad. Así, un empresario, según su concepción neoliberal, no es ya quien toma el papel de crear empleo dentro del ecosistema social, sino quien hace el favor de permitir a los no-emprendedores tener un sueldo, añadiendo un peligroso sesgo de servidumbre a la  relación con el empleado que le lleva a afirmar incluso la idoneidad de que sea el trabajador quien "debería pagar 45 días por año a la empresa que lo despide".

Por mucho que les moleste, vuelve a cobrar sentido el término casta política para referirse a esas personas que danzan entre los poderes políticos y económicos, al servicio de intereses muy lejanos al de las mayorías, cegados por conceptos macroeconómicos que jamás asegurarán una vida digna a la mayoría de las personas. Simplemente, ni son como nosotros ni comparten nuestros intereses y, por tanto, no se merecen nuestro voto.



[1] "El líder de la patronal CEL: «El trabajador debería pagar 45 días por año a la empresa que lo despide»". Diario de León, 27 de marzo de 2014.
[2] "Schäuble dice que los jóvenes españoles no encuentran trabajo porque no quieren “cambiar de región”". Vozpópuli, 16 de marzo de 2015.
[3] "CEOE afirma que 'hay que aceptar trabajos aunque sean en Laponia'". El Mundo, 20 de febrero de 2013.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Mariano Rajoy: ¿el Forrest Gump de la política?

Mariano Rajoy, posiblemente el presidente menos carismático que ha pisado La Moncloa, el más distante con la prensa y, por ende, con la ciudadanía, se ha grajeado ante la opinión pública una imagen opuesta a la que correspondería a un dirigente serio y respetado. En cualquier caso, no se puede descartar que su actitud y peculiares declaraciones estilo Forrest Gump sean parte de una particular estrategia de supervivencia política en un ambiente realmente complicado, permitiéndose así ganar tiempo hasta agotar la legislatura.

Forrest Gump (1994) es una de esas películas que ha conseguido hacerse hueco en el imaginario colectivo moderno. No en vano presenta un impactante repaso audiovisual de los clichés del estilo de vida estadounidense de la segunda mitad del siglo XX a través de la biografía de una persona que, a pesar de sufrir un leve retraso mental, es capaz de tener éxito en la vida. Aunque, en primera aproximación, no se salga del típico guión hollywoodiense acerca del hombre hecho a sí mismo, el film de Robert Zemeckis añade mensajes mucho más sutiles que, en cierto modo, abundan en esa tendencia al adoctrinamiento tan común en la industria del cine norteamericano.

Al clásico mensaje de ensalzamiento del individualismo, esta película añade la moraleja de que quien cumple las reglas a pie juntillas, quien no discute la autoridad, quien tiene clara su posición -o clase- y obedece a quienes realmente saben -los poderosos y los "expertos" por decreto-, tiene la oportunidad de triunfar en la vida. "Obedece y no cuestiones", es el mensaje subliminal de los guionistas de Forrest Gump. En tal sentido, resulta icónica la escena en la que Gump, recién enrolado en el ejército norteamericano, es interrogado por su sargento:
- Soldado Gump, ¿Para qué estás aquí?
- Para hacer todo lo que usted mande mi sargento.
- ¡Demonios, Gump. Eres un maldito genio! Es la mejor respuesta que jamás he oído.
Inspirados en el contexto de la película, no sería difícil imaginarse a Angela Merkel haciendo el papel de sargento mientras recibe a Mariano Rajoy en alguna de sus visitas a Berlín. Al igual que el personaje interpretado por Tom Hanks, el presidente español hace lo que -según sus palabras- tiene que hacer, es decir, cumplir las directrices de sus superiores.

No es casual que la tentación de comparar a ambos personajes haya ido creciendo, fundamentalmente en las redes sociales, a raíz de la suma de declaraciones un tanto peculiares, aparatosas escapadas a los medios de prensa, la incapacidad de leer su propia letra o sus antológicos "finales de cita". Sin embargo, mientras Gump es un personaje plano que, por falta de personalidad, se va amoldando a los acontecimientos, Rajoy es un tipo sin carisma que intenta parecer plano como peculiar mecanismo de defensa ante las responsabilidades que le supone su condición de presidente. Y es que, por muchos despropósitos que aquél parezca cometer, el famoso dicho de la madre de Forrest Gump "tonto es el que hace tonterías" no se aplica en absoluto a Rajoy.

Rajoy es un superviviente nato a quien no le importa pasar por idiota si eso le supone ganar tiempo. Sin duda, tomó nota de las advertencias de la troika acerca de los riesgos de salirse del guión establecido cuando, coincidiendo con la campaña electoral, Berlusconi y Papandreu fueron reemplazados por tecnócratas previamente a sueldo de la gran banca. Así, con la particular espada de Damocles de los mercados sobre su cabeza, desde el primer día, el plan de gobierno de Rajoy se ha reducido a la más elemental supervivencia política a base de contemporizar la obediencia a la troika y los intereses de su partido. No en vano, el Financial Times llegó a decir acerca de él que "es un oportunista que gobierna por decreto y carece de sentido de Estado"[1].

Mariano Rajoy se ha convertido en la personalización de la des-democracia de los mercados, en la caricaturización del todo para el pueblo sin el pueblo. En cierto modo, es el individuo perfecto para cumplir los designios de los soberanos del siglo XXI, esa oligarquía compuesta por multinacionales instaladas en España, banca privada nacional y extranjera, empresarios del IBEX-35, organismos financieros supranacionales y rancios terratenientes de toda la vida.

En consonancia con los tiempos que corren, Rajoy se puede identificar con un producto de consumo -como lo fuese en las taquillas el propio Forrest Gump- que ejemplifica los mantras modernos del "hay que aguantarse", el "qué le vamos a hacer" y el "esto es lo que hay" a través de una actitud pasiva en cuanto a las formas -aunque implacable en cuanto a los modos- que evoca al Gump que recordaba "ese día, [cuando] estábamos caminando como siempre, y luego, así como si nada, alguien paró la lluvia, y el sol salió". Una lastimera forma de hacer política que en este mismo blog denominásemos el arte de gobernar dando pena.

Mariano Rajoy se siente indudablemente cómodo con la imagen de tipo tozudo y paciente que se ha forjado a en torno a su persona, cosa en la que se han aplicado a la perfección los medios de prensa afines y sus colaboradores más cercanos[2]. Así, su aparente actitud de continua huida hacia adelante le funciona de maravilla, como si alguien le repitiese "corre Forrest, corre". Cuando se le cuestiona, suelta la primera incongruencia que se le ocurre y, por poco que nos guste admitirlo, consigue salir del paso. No es casual que responda a la postura de su partido respecto a la cuestión catalana diciendo que "los catalanes hacen cosas" o que "todo es falso salvo alguna cosa" para salir del paso del asunto de los papeles de Bárcenas.

No hay que dudar ni por un instante de que el estilo de Rajoy ha calado en la sociedad. Prueba de ello es que, a pesar de sus bajas cuotas de popularidad, se permite la desfachatez de explicar que el reparto de esfuerzos en España para salir de la crisis ha sido equitativo[3], justo el día en que se anuncia que los grandes empresarios españoles son en promedio un 67% más ricos que cuando éste llegó a La Moncloa. En un país con una tasa de pobreza de aproximadamente el 22% esto tendría que haber generado tal crispación que hubiese hecho tambalear al propio Gobierno. En cambio, la única voz que sonó en aquel momento fue la de Emilio Botín felicitándolo por "lo bien que lo está haciendo"[4].

Esto no quita que en ocasiones colme la paciencia de una oligarquía española, impaciente por finalizar el desmontaje de lo que queda de Estado del bienestar, o de los grandes poderes extranjeros, deseosos de profundizar en el experimento griego en España. Rajoy es, ante todo, fiel a su partido y especialmente a su entorno, como desvela el "sé fuerte Luis [Bárcenas]", priorizando sus intereses -sobre todo los electorales- a todo lo demás. No en vano, apenas un año tras alcanzar el poder, el británico The Telegraph dedicaría un artículo de opinión para atacar a Rajoy y compararlo, políticamente hablando, con un "muerto viviente"[5]. El tiempo, y los posteriores recortes, dejaría claro que al presidente le preocupaban más los resultados de su partido de las próximas elecciones andaluzas que las urgencias de la troika.

Mariano Rajoy representa también la condición de subalternidad a la que se ha ido degradando el Estado español. En un momento en el que la soberanía nacional está en manos de intereses extranjeros, la proyección internacional de España y su marca homónima se ha ido reduciendo a realizar el Camino de Santiago y paseos en bote con Angela Merkel, o intentar patéticamente llamar la atención de Obama para salir en la foto. Efectivamente, "is very difficult todo esto" cuando te das cuenta que nunca has sido un alumno destacado y, en realidad, eres el tonto de la clase que sólo aprueba en deportes y religión. A pesar de todo, hay que reconocer que la estrategia de adular a los poderosos le funciona. Bien se encargan los grandes medios de publicar a toda página las eventuales felicitaciones de Merkel a Rajoy por su condición de alumno aventajado del austericidio[6]; de hecho, ella, como premio, se ha comprometido a apoyarlo en la próxima campaña electoral[7].

Su relación con las mayorías, ésas que sufren las consecuencias de los recortes, no parece tan idílica. El español de a pie es continuamente ninguneado, eclipsado con predicciones poco realistas o fórmulas fuera de lugar como las inexistentes raíces vigorosas. Así, Rajoy es capaz de considerar "inadmisible" un 43% de paro juvenil -que sin duda lo es- bajo el gobierno anterior mientras celebra con triunfalismos haber alcanzado durante su mandato un 53%. Las incongruencias y los eufemismos parecen ser su combustible para avanzar hacia la siguiente legislatura. Si la coyuntura del momento muestra un cambio levemente positivo en las cifras que ahogan al país, se venderá como un éxito de su Gobierno; en caso contrario, siempre queda el auxilio de la herencia recibida. Humo que, después de todo, se moverá con los vientos de cada momento. Así, el mismo presidente capaz de presumir de política social y negar haber recortado el Estado del bienestar[8], explica con orgullo ante el G-20 los logros conseguidos con sus reformas estructurales[9].

Su desconexión con la realidad de la mayoría de los españoles se refuerza con esa actitud distante, ejemplificada a la perfección con su afición a los televisores de plasma, de quien en una época de su vida negase la igualdad entre las personas y tildase de envidiosos a quienes la defendían[10]. Así, no se puede olvidar la cuestión ideológica. Si Forrest Gump, como se sugirió unas líneas atrás, es un artificio literario apologético de los dogmas del capitalismo, Mariano Rajoy es un conservador de la España tardo-franquista evolucionado a neoliberal[11], forzado por las circunstancias, a quien le ha tocado vivir una época, marcada por una crisis histórica, en la que le crecen los problemas. Por su parte, no le importa ser el centro de la diana de las críticas que inevitablemente le llueven, sabedor que así el desgaste sobre su partido es mínimo, pues, después de todo, es Rajoy quien se ha instalado en el subconsciente de muchos como un inútil más a la hora de resolver los males de España.

En definitiva, Mariano Rajoy no es en absoluto un idiota. A diferencia de Forrest Gump -y la famosa caja de bombones de la película que representa la incertidumbre-, Rajoy conoce la existencia del folleto incluido en la caja que identifica a cada bombón. No va a haber sorpresas en su legislatura porque su plan es obedecer a la Europa de los mercados y al establishment nacional. Al fin y al cabo ha sido el único modo que ha tenido para asegurar su supervivencia en La Moncloa durante esta legislatura. Cualquier paso en falso le hubiera llevado a aceptar una tecnocracia de baja intensidad compartiendo gobierno con el PSOE al estilo griego.

Si Rajoy ha "cogido el toro por los cuernos"[12] ha sido para hacernos olvidar, una vez más, que la culpa de la degradación de la vida de la mayoría de los ciudadanos en España es fruto de un sistema económico injusto, de políticas sumisas a los intereses de los grandes capitales y de un régimen en crisis incapaz de resolver nuestros problemas que, sin embargo, se hace más fuerte -en nuestra contra- cada vez que personalizamos nuestro pesar contra el presidente de turno.


[1] "'Financial Times': "Rajoy es un oportunista que gobierna por decreto y carece de sentido de Estado"". Público, 20 de septiembre de 2012.
[2] "Cospedal llama "vicezapatero" a Rubalcaba y elogia al "incansable" Rajoy". Público, 7 de octubre de 2011.
[3] "Rajoy dice que el reparto del esfuerzo contra la crisis ha sido "equitativo". SER, 7 de mayo de 2014.
[4] "Botín: "Voy a felicitar a Rajoy por lo bien que lo está haciendo"". Público, 8 de mayo de 2014.
[5] ""Rajoy es un muerto viviente y España debe salir el euro", según The Telegraph". El Economista, 28 de septiembre de 2012.
[6] "Merkel avala el aumento del peso político de España en la Unión Europea". ABC, 25 de agosto de 2014.
[7] "Rajoy ficha a Merkel para abrir su campaña de las elecciones generales de 2015". El Confidencial, 19 de noviembre de 2014.
[8] "Rajoy presume de política social y niega haber recortado el Estado del bienestar". El Diario, 6 de julio de 2014.
[9] "Rajoy presume de 'recortes' en el G-20". Madridiario, 16 de noviembre de 2014.
[10] "Rajoy negaba en 1984 que existiera la igualdad y tildaba de 'envidiosos' a los que la defendían". Público, 27 de junio de 2013.
[11] "Entrevista a Jorge Verstrynge". Jotdown, marzo de 2013.
[12] "Rajoy ve la mejora económica como fruto de "coger el toro por los cuernos"". La Sexta, 6 de julio de 2014.

martes, 14 de octubre de 2014

Rita Barberá, progreso, estabilidad, libertad y convivencia estilo PP

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Fuente: Ahora Valencia
Rita Barberá, como en su día dijera Ana Botella, afirma que el Partido Popular es "el único partido capaz de garantizar el progreso, la estabilidad, libertad y convivencia". Si se refiere al progreso del los ricos, que cada vez lo son en mayor medida, lleva toda la razón; si se refiere a la libertad del establishment que disfruta de puertas giratorias y ventajas fiscales, también está en lo cierto. Pero, en cuanto a la mayoría silenciosa -silenciada a base de leyes mordaza-, nada más lejos de la realidad. Que pregunten si no a tantas personas que viven condenadas a la precariedad, que tan siquiera aspiran a un futuro digno, porque, en nombre de los grandes poderes, se lo han robado.

martes, 29 de julio de 2014

El régimen del 78 los cría y ellos se juntan

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Fuente: Público
Tras ser aclamado secretario general del PSOE, Pedro Sánchez ha tenido tiempo para reunirse con Mariano Rajoy, con los peces gordos del IBEX-35 y, ahora, con el también recién estrenado monarca. Entre reunión y reunión se las ha ingeniado para cargar contra PODEMOS, recordándonos que, de llegar al poder, las políticas de este partido nos llevarían "directamente a la Gran Depresión de 1929" y, además, se produciría una inversión en el espacio-tiempo que supondría el fin del Universo. Como podemos comprobar, el miedo es la única herramienta que queda a algunos para defender al régimen del 78, un régimen en decadencia a cuyos pilares sigue aferrándose la cúpula de un partido que hace mucho tiempo abandonó las siglas de "socialista" y "obrero".

martes, 15 de julio de 2014

La elección de Pedro Sánchez: ¿harakiri político del PSOE?

La elección de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE supone la confirmación de la vocación socioliberal de este partido, un paso más en su proceso de pasokización y subalternidad, demostrando no haber comprendido que su mayor problema es la ruptura definitiva con la masa social que tradicionalmente le ha apoyado, a base de aplicar políticas de pacto con los poderes económicos y la derecha tradicional.

Tras una semana de competición mediática con el Mundial de Brasil, desde el PSOE ya pueden entonar el habemus ducem. Pocas sorpresas ha deparado la esperada consulta a la militancia del partido. El candidato de Chacón, de José Blanco, de José Bono[1] y, por cuestiones más prosaicas, de Esperanza Aguirre[2] detenta desde ahora el cetro de un Partido Socialista sumido en una profunda crisis que para muchos inevitablemente evoca el mustio devenir del PASOK griego de los últimos años.

Por simple cuestión de coherencia, para un partido que hace gala de socialista y obrero el camino que lo llevase a enderezar su destino hubiera pasado por un viraje a la izquierda que en cierto modo representase el candidato José Antonio Tapias. La ruptura con lo neoliberal, con el régimen actual, con la sumisión a los grandes poderes y a la troika formaba parte necesaria de la receta para frenar la crisis interna del partido, respondiendo así a la reclamación de una mayoría de su militancia de base y sus fieles votantes; alternativa eclipsada, sin embargo, por la potente maquinaria mediática al servicio de los grandes poderes en relación simbiótica con el actual régimen.

La opción de Pedro Sánchez es el modelo Matteo Renzi, primer ministro italiano que aboga por la enésima reedición de la tercera vía, del socioliberalismo, de la negación de las clases y las castas, del reformismo cosmético de las relaciones laborales para continuar el proceso contrarrevolucionario en el que los grandes poderes se esmeran, reflejado en la destrucción de los derechos de los trabajadores y la doma de los sindicatos; en definitiva, un nuevo todo para el pueblo sin el pueblo[3].

El rumbo natural y esperable de un líder de izquierdas es la incomprensión y la hostilidad por parte de las fuerzas conservadoras. Sin embargo, lo que nos encontramos es frente a un debutante secretario general aplaudido igualmente por el Gobierno del Partido Popular y la patronal[4]. Si Margaret Thatcher presumía del neolaborista Tony Blair como su mejor creación, su discípula ideológica Esperanza Aguirre no oculta su satisfacción por el resultado del pasado domingo en Ferraz, instando a Rajoy a reunirse cuanto antes con Pedro Sánchez para reformar la Ley Electoral[5], evidenciando la preocupación del actual régimen por la emergencia de partidos críticos con serias aspiraciones a gobernar.

En cierto modo, Pedro Sánchez representa el intento desesperado de encontrar un nuevo Felipe González dispuesto a recuperar el carisma que jamás demostraron Zapatero o Rajoy, o un redivivo Adolfo Suárez que estimule el voto femenino entre cierto electorado carente de conciencia de género, o, ¿por qué no?, a su propio Pablo Iglesias. Lo que no alcanza a comprender la oligarquía, tan satisfecha con la elección del nuevo secretario general del PSOE, es que segundas partes nunca fueron buenas, sobre todo en unos momentos en los que una creciente parte de la ciudadanía ya no se conforma con lo meramente estético, ahora exige contenidos,compromisos más allá de los contraídos con la troika y las empresas del IBEX-35.

Con el resultado de la consulta a los militantes socialistas, el destino del PSOE parece abocado a la subalternidad a la derecha gobernante, un juguete en manos de un régimen moribundo, que se resiste a expirar, que aún puede ser útil como medio de contención de las aspiraciones de cambio de sus bases. Un suicidio político de un partido que poco a poco ha ido renunciando a sus principios, desde el "no" a la OTAN hasta el "sí" en cuanto a pactar con el Partido Popular, siguiendo el camino de aquel PASOK que apoyase a Nueva Democracia en detrimento de Syriza.


[h] http://www.gaceta.es/noticias/cambio-masivo-bando-psoe-23062014-2053
[2] http://www.abc.es/espana/20140702/abci-aguirre-candidato-psoe-guapisimo-201407021703.html
[3] http://www.vientosur.info/spip.php?article8924
[4] http://www.elmundo.es/espana/2014/07/15/53c43fe1268e3e4a618b4570.html
[5] http://www.elboletin.com/nacional/101681/aguirre-rajoy-reunion-sanchez-ley-electoral.html

domingo, 13 de julio de 2014

Sin argumentos sólo se demuestra miedo

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Fuente: 20 Minutos
Ya sabemos que está de moda cuestionar el proyecto político de PODEMOS: cuando no se cuadra el círculo para relacionar a sus fundadores con el mismo averno, toca el cuento de lo utópico y lo peligroso de sus propuestas. Consciente o inconscientemente, la falta de argumentos les lleva a recurrir a la táctica del miedo, fiel reflejo de su propio estado de ánimo al encontrarse por primera vez frente a una alternativa real que pone en cuestión los pilares sobre los que hasta ahora se han sustentado los políticos del actual régimen venido a menos. Es significativo que desde los partidos que nos llevaron a la actual crisis nos digan ahora que PODEMOS va a llevarnos al aislamiento internacional, al corralito y a la inflacción. ¿Argumentos? Ninguno, sólo el miedo al cambio que supondría romper con el lastre de los mercados.

jueves, 26 de junio de 2014

Claro que existen Podemos de derechas

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Fuente: El Boletín
Las palabras del presidente del Banco Sabadell, pidiendo la creación una especie de Podemos de derechas dirigido a la iniciativa privada, es una muestra más de la crisis de régimen que se vive en España. Los oligarcas, los grandes poderes, se ven obligados, por vez primera, a salir de las sombras para dar un toque de atención a una casta política cuya eficiencia parece haberse puesto en duda tras los resultados del 25 de mayo. El mensaje de fondo es que se pongan las pilas: o frenan las aspiraciones de soberanía popular de los ciudadanos corrientes, de las mayorías que sufren crisis y recortes, o habrá que pensar en alternativas a los actuales partidos de régimen, dentro de la misma lógica de obediencia y subordinación a los oligarcas y los intereses de las grandes potencias extranjeras. Los poderosos siempre han tenido sus Podemos de derechas, ¿qué son si no el PP y el PSOE?, sólo que ahora se plantean recambios en el mismo espectro político que podrían ser UPyD o Ciudadanos.

domingo, 8 de junio de 2014

UPyD se sitúa en el espectro político junto a la derecha liberal

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Fuente: Diario Progresista
Aún hay personas que se confunden con la ideología de UPyD. Los orígenes socialistas de la líder de este partido hace que mucha gente lo sitúe a la izquierda del Partido Popular e incluso del PSOE. De hecho, el mismo partido hace uso de esa ambigüedad al declarar en su acta fundacional que prefieren "hablar de progresismo en vez de izquierda o derecha". Sin embargo, la realidad es tozuda y la decisión de UPyD de unirse al grupo de la derecha liberal en el Parlamento Europeo, con toda la legitimidad del mundo, permite mayor precisión a la hora de situar a este partido en el espectro ideológico.

viernes, 7 de marzo de 2014

Dios las cría... y gobiernan para los intereses de unos pocos

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Fuente: El Boletín
En unos pocos días, Yulia Timoshenko ha pasado de estar en la cárcel por delitos de corrupción a ser la estrella de un Congreso que el Partido Popular Europeo ha celebrado en Dublín. La ex-líder de la llamada "Revolución Naranja" y protagonista de su secuela "Euromaidan" pasa a reunirse con sus correligionarios en Europa, incluyendo a Dolores de Cospedal. Dos personajes en los que se pueden encontrar ciertas similitudes, además de las ideológicas, que seguro las llevará a comprenderse realmente bien. Así es de imaginar que ambas se consolaron, con traductor de por medio, repitiendo aquello de que "la corrupción es parte de la condición humana", que los sobres y los abusos de poder son como "simulaciones en diferido", que es normal que la gente de sus respectivos países se vea privada de derechos por tener que aceptar las exigencias de las oligarquías financieras, que para ellas los manifestantes por la libertad son aquellos que salen a las calles para defender sus intereses -aunque ondeen banderas con cruces gamadas y aguiluchos- mientras que los que salen para criticar sus políticas son nazis o filoetarras -por mucho que suspiren éstos por la libertad y la democracia-. Es lo que tiene ser multimillonario y tener que salir a la arena política para defender los intereses de los suyos: que los demás no somos nadie.

miércoles, 26 de febrero de 2014

"Que se jodan" o, en su defecto, "métete a puta"

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Fuente: Público
Aquello de que "no nos representan" cobra más sentido que nunca ante las palabras de un concejal en Villarrobledo, quien se cree con la potestad de sugerir a una ciudadana que si dé a su hija en adopción o se meta a puta. Una hipérbole de la casta política que se cree por encima del resto de los ciudadanos, la misma que aconseja a nuestros jóvenes a irse a Laponia a buscar trabajo, la que celebra con un "que se jodan" los recortes en prestaciones al desempleo; pero también es síntoma de esta democracia de baja intensidad que se tolere que haya gobernantes que olviden su función de servidores públicos, reducidos a meros capataces de un cortijo propiedad de los grandes poderes financieros, para quienes el resto de las personas sólo importa cuando es época de campaña electoral.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Nada que ver con que sea sobrina del ministro de Economía...

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Fuente: El País
Mientras muchos jóvenes españoles, a quienes se les niega la oportunidad de encontrar empleos dignos en su tierra, han de marcharse al extranjero para terminar trabajando en muchos casos en empleos que nada tienen que ver con su formación -y no tan bien pagados-, la sobrina de De Guindos se encuentra en Washington con el puesto de directora ejecutiva suplente del Banco Mundial ganando unos 150 mil euros anuales. Resulta sospechoso que siempre sean los hijos y sobrinos de la misma gente, la casta política y la clase empresarial, quienes encuentren los mejores trabajos, quienes puedan elegir puesto, quienes no tengan que preocuparse de EREs, políticas de reducción de masa salarial, de flexibilidad laboral o, simplemente, de los caprichos de los jefes. Y muy posiblemente, si hubiera preferido quedarse en España, lo mismo podría haber optado a seguir los pasos de Carromero y cobrar 50 mil al año como asesora de lo que les ocurra.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Ana Botella, progreso y humanidad

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Fuente: Público
Cuando Ana Botella decide hacer apología del amalgama ideológico que representa el Partido Popular, demuestra una vez más su imprudencia y falta de sensibilidad ante una ciudadanía que sigue sufriendo las consecuencias de las decisiones políticas de su partido. Poco puede presumir de "progreso" un partido político gestado durante los últimos estertores del franquismo, cuyo fundador -ministro de la dictadura- fuese unos de los protagonistas de una transición de baja intensidad, cuyos defectos se reflejan aún hoy en demasiadas facetas de la vida política y social en España. Aún menos puede presumir de "liberalismo" un partido político que sostiene que la gestión de los servicios fundamentales se delegue a entidades privadas pero, cuando éstas fracasen en el cumplimiento de sus compromisos, sea el erario público quien les dé soporte con el dinero de todos. O lo que es peor aún, un partido plagado de gente que entiende lo público como instrumento para beneficio personal. ¿Es acaso beneficiosa para la humanidad una ideología que fomenta recortes salariales, retrasos en la edad de jubilación, reformas laborales para lucro exclusivo de la patronal, que criminaliza la protesta y la libertad de expresión?

jueves, 21 de noviembre de 2013

La Españistán de los dos raseros

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Fuente: El País
Definitivamente nos encontramos en la España de los dos raseros. Por un lado está el rasero para los ricos y sus sirvientes de la casta política, que permite la prescripción de muchos delitos antes de ser juzgados, que se apliquen indultos a quienes se enriquecen ilegalmente mediante la prevaricación y la destrucción de nuestro medioambiente, llegándose a destituir a los agentes del orden que osen investigar a los más poderosos. Por otro lado está el rasero para los demás, para esa mayoría sin voz que ve perder sus derechos, que tan siquiera puede ya salir a las calles a protestar, a lamentarse de su injusta situación. Un rasero que permite condenar a prisión a quienes reclaman el uso de unas tierras de titularidad pública para crear puestos de trabajo en una de las zonas con mayor desempleo del país. La moraleja de todo esto es que Sánchez Gordillo y Cañamero tendrían que haber ocupado la finca de Las Turquillas para exigir su reconversión en campo de golf o en resort de lujo. Seguro que, a estas alturas, ya hubieran sido absueltos.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Carromero... o la temeridad de tomarlo como ejemplo a seguir

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Fuente: Melilla Hoy
Si el karma existe, hoy se ha hecho presente para desgracia de Cospedal. Si ayer ésta se refería a Ángel Carromero como ejemplo a seguir por los jóvenes de las Nuevas Generaciones del Partido Popular, hoy un ex-miembro del comité ejecutivo de Nuevas Generaciones del mismo partido, Ángel Fernández Espona, ha sufrido una colisión contra un taxi, dando positivo en las pertinentes pruebas de alcoholemia. Por si quedaba alguna duda, este señor -al igual que Carromero- también trabaja como asesor de una administración pública gobernada por su partido.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Carromero... ¿modelo a seguir?

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Fuente: El Diario
La secretaria general del Partido Popular recomienda a sus jóvenes afiliados que se parezcan a Ángel Carromero. ¿Querá Cospedal que éstos imiten su lamentable historial al volante, incluyendo multas variadas, retirada del carné de conducir y un accidente que costaría la vida a dos personas?, ¿o estaría pensando en repetir su oscura labor de apoyo a la oposición del Gobierno de Cuba? En lo que muy probablemente muchos de los jóvenes del PP querrían parecerse a Carromero es en la facilidad con la que éste se aseguró un puesto de asesor cobrando 50.400 euros en un país donde el modelo trazado por sus dirigentes -para el resto de los españoles- es Eurovegas, es decir, sueldos bajos y pocos derechos.

sábado, 26 de octubre de 2013

Rajoy y los de su casta en la boda del año (sin plasma)

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Fuente: Público
A la casta política española no le gusta ver sufrir a la mayoría de la población; por eso se esfuerza en mirar hacia otras partes, en ignorar sus problemas y miserias, escudándose tras pantallas de plasma si es necesario, como hace nuestro presidente. Ellos se sienten más cómodos con los ricos, con esa élite que les da el sentido de casta, pues a ella se deben -nunca se sabe qué consejo de administración puede caer en un futuro-. Por eso no dudan en asistir a las bodas, fiestas y saraos que organizan; donde sus asistentes, que no sufren la crisis ni necesitan de la educación o la sanidad públicas, pueden decir a boca llena que en España no bajan los salarios -los suyos- o que el dinero llega a espuertas -del que la mayoría de la población no verá ni un céntimo-. Queda claro que en España hay clases y al servicio de cual está la casta política.

domingo, 20 de octubre de 2013

Diccionario de la Crisis: clase política

clase.
(Del lat. classis).
~ política.
1. f. Término comúnmente utilizado por los medios de comunicación para referirse inapropiadamente al conjunto de personas que se dedican a la actividad política en el Parlamento, el Gobierno, los Ministerios, las Instituciones autonómicas y municipales. Al tratarse de individuos dedicados a una actividad circunstancial y limitada en el tiempo, que no tiene ninguna relación directa con el proceso productivo, el concepto de clase no es aplicable a aquéllos, siendo más correcto el término casta política. La definición mediática de clase política, por tanto, es errónea, intencionadamente confusa y encubridora. Al ser los políticos ejercientes quienes más frecuentemente aparecen en los medios de comunicación, se les presenta falazmente como los únicos responsables de los desaguisados que genera la naturaleza contradictoria de la estructura económica capitalista, olvidando que detrás de todo se encuentran los grandes poderes económicos y financieros.*


V. Casta política


[*] Definición desarrollada a partir del artículo de Manuel Medina en "La "clase política" no existe". Canarias Semanal, 26 de junio de 2012.

Diccionario de la Crisis: casta política

casta.
(Der. del gót. kastan; cf. ingl. cast).
~ política.
1. f. Cargos políticos que actúan como testaferros al servicio de las élites dominantes -es decir, de los grandes grupos financieros, de los propietarios y accionistas mayoritarios de la gran banca, de los dueños de los consorcios industriales, de las multinacionales, etc.- de los que reciben suculentas migajas en compensación por su trabajo bien realizado, lo que no excluye que un sector de los mismos pueda terminar integrándose en el staff de la burguesía financiera o industrial.*

[*] Definición propuesta por Manuel Medina en "La "clase política" no existe". Canarias Semanal, 26 de junio de 2012.