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viernes, 22 de mayo de 2015

Cuando el miedo se transforma en basura

A más amenazados se sienten los poderes fácticos, con más intensidad se aplicarán sus sirvientes para defenderlos. Es la historia de siempre reeditada en una época convulsa donde un régimen en crisis se resiste a dar paso a alternativas transformadoras. Así, los clientes de aquellos poderes, ya sean los de toda la vida o quienes transitoriamente se benefician de alguna migaja, velarán armas con tal de defender el estatus de sus amos.

A dos días de las elecciones acabo de recibir varias imágenes muy representativas del juego sucio que se está llevando a cabo durante esta campaña. En concreto, éstas hacen referencia a la provincia de Cádiz, donde han aparecido carteles sin firmar con afirmaciones que pretenden empañar la imagen del principal polo electoral que ven como competencia: Por Cádiz Sí Se Puede y Ganemos Jerez.

Hemos oído a candidatos de otros partidos retomar durante la campaña los recurrentes eslóganes de siempre, básicamente consistentes en utilizar en una misma frase ETA y/o Venezuela y realizar tantas permutaciones como permita el idioma. En todo caso, lo decían personas públicas, perfectamente conocidas e identificadas, gente que es de imaginar que tendría que tragarse su sentido del ridículo -si aún le queda- para decir tales despropósitos carentes de argumentos.

Posiblemente espoleados motu proprio por la actitud de aquellos gurús electorales, tanto en Jerez como en Cádiz, hay quien puso impresoras a funcionar para poblar de ridículos carteles los parabrisas de los coches aparcados en las calles y las farolas y muros de esas ciudades.

Así, en Jerez nos advierten del Apocalipsis cofrade con un contundente "Con Ganemos Jerez la sentencia está tomada: la Semana Santa se acaba". No importa que los líderes de Podemos hayan clarificado ese asunto mil veces[1], o que incluso algún candidato se haya declarado seguidor de la Semana Santa[2], que la idea de los autores del cartel es atacar a la sensibilidad religiosa de los posibles votantes de Ganemos Jerez. Juego sucio, sin duda.

Sin embargo, no deja de ser paradójico que los mismos que intentan asustar por el hipotético final de la Semana Santa no pregunten a aquellos líderes del bipartidismo que visten peineta y mantilla[3] y pasean en procesiones[4] por la actual situación de muchísimas familias, sumidas en el paro, la miseria y la precariedad. Creo que todos estaremos de acuerdo en que aquello de dar de comer al hambriento es aún más cristiano que la devoción nazarena.

Continuando con la ronda de carteles que pretenden tomar el pelo a gaditanos y jerezanos, nos encontramos con otro que afirma que "su propuesta [, la de una candidata de Por Cádiz Sí Se Puede,] para el servicio de autobuses hará que el billete suba hasta 1,80 euros". Así, a palo seco, sin datos que lo confirmen, nada. Queda claro que si el bipartidismo no necesita -ni cumple- programa electoral[5], tampoco va a leerse el de los demás, donde el partido aludido indica claramente su disposición a "promover el uso mayoritario del transporte público urbano e interurbano".

Para el final dejamos el cartel que demuestra la nula cultura política de sus autores, quienes mezclan conceptos como el anarquismo con los de comunismo, leninismo y trostkismo. Se ve que se quedaron sin espacio porque no pusieron lo de bolivarianos, tan de moda en la jet-set del bipartidismo y derivados.

En definitiva, nos encontramos ante una reedición con impresoras a color de los clásicos asustaviejas donde, en esta ocasión, lo que pretenden robar es el voto mediante el miedo y la difamación. Un reflejo del miedo propio de una casta que, tras años de indiscutible hegemonía, ve peligrar sus privilegios y, quienes les sirven, temen por las redes clientelares que los sostienen. Las reglas del fair-play en la política, de la elegancia, pasan a un plano inferior cuando para algunos hay tanto en juego. Tienen miedo de lo que Julian Assange define como "el primer partido político del siglo XXI"[6] pero, sobre todo, del ciudadano rebelde que viene a desafiar a quienes se apropian del Estado para gobernar de espaldas al pueblo.

No queda otra que combatir con democracia esos comportamientos cobardes y cicateros de esos apéndices del actual régimen, los mismos que mañana podrían enarbolar banderas con simbología tipo Amanecer Dorado. El presente y, sobre todo, el futuro de cualquier movimiento político de signo transformador pasa por ese continuo ejercicio de didáctica democrática para que cualquier afirmación sin fundamentos, por tanto basura, sea automáticamente rechazada por la sociedad.


[1] "Podemos tranquiliza a los sevillanos: "No vamos a quitar la Semana Santa"". Expansión, 17 de enero de 2015.
[2] "Kichi: “Me he criado con la Semana Santa, cómo vamos a prohibirla”". Cádiz Directo, 6 de abril de 2015.
[3] "Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal lucieron mantilla y peineta en el Vaticano". ABC, 13 de octubre de 2012.
[4] "Cuando Susana Díaz no era rubia e iba de procesión con Fran Rivera". Libertad Digital, 19 de marzo de 2015.
[5] "Esperanza Aguirre se presenta a las elecciones sin programa electoral". El Diario, 19 de mayo de 2015.
[6] "Julian Assange: “Podemos es el primer partido político del siglo XXI”". EBR, 22 de mayo de 2015.

viernes, 20 de febrero de 2015

Carta de Juan Carlos Monedero a los amigos y amigas de Podemos

Reproducimos a continuación esta carta de Juan Carlos Monedero, dirigida a una ciudadanía merecedora de conocer las explicaciones de un ciudadano atacado por los medios afines a un régimen que no admite discusión.
Saludos a todas las amigas y amigos de Podemos, a toda la gente que confía en el cambio en España.
Ha sido un mes muy intenso que todos y todas habéis vivido y sufrido con nosotros y en especial conmigo. Me decía un abuelo que ha peleado mucho durante toda su vida que no recuerda durante toda la transición tantas ganas de acabar con una formación política. El régimen ha creído que podía acabar con Podemos intentando acabar con mi persona y ha dirigido todas sus baterías contra mí. Pero en verdad yo no soy tan importante. La fuerza de sus ataques habla de vuestra fuerza y el miedo que les habéis creado.
Tengo que daros las gracias a todos los que habéis confiado y también muchas disculpas a los que os han faltado argumentos durante este mes. Ha sido demasiado tiempo.
En Podemos no somos profesionales de la política y yo también, en algún momento, me he quedado sin palabras ante la intensidad de las mentiras y la virulencia de los ataques. He necesitado tiempo para preguntarme qué había cambiado en mi vida en apenas un año para que de pronto una persona sin ningún cargo público, alguien que no es diputado, senador, alcalde o Ministro, que tampoco se ha propuesto para ningún cargo en las elecciones, se puede convertir en el centro de la información de todo un país.
He tenido que entender que todo esto no era nada conmigo. Yo no soy tan importante. Los ataques contra mí eran ataques contra algo que ha puesto muy nerviosos a los poderosos de nuestro país. Y lo único que ha cambiado políticamente en mi vida en el último año se llama Podemos.
La única salida de los partidos del régimen es intentar colocar un discurso: todos somos iguales. Pero es mentira. Ojalá se persigan los delitos verdaderos en España, ojalá se persigan la corrupción como han demostrado ser capaces de perseguir a los opositores.
Parece cada vez más claro que el partido de gobierno pone las instituciones a trabajar en su beneficio. El Ministro Montoro amenaza a un ciudadano, y la Vicepresidenta del Gobierno, la que no hablaba de personas concretas , hasta dos veces se ocupa de mi persona en la rueda de prensa después del Consejo de Ministros. De alguien que no es nadie. Sólo, según ellos, una amenaza para los privilegios que han conseguido a costa de los derechos de la mayoría.
Un diario importante saca en primera página que había falseado mi currículum y cuando todo lo que ahí decían se demuestra que es mentira, no sacan el desmentido ni piden disculpas. Después de decir en primera página que un profesor de universidad había falseado su currículum.
Otro diario importante dice que me han ingresado cifras enormes de dinero, pero no dicen ni dónde ni cuándo ni en qué cuenta. Pero es primera página.
O dicen que no he pagado impuestos cuando he abierto una empresa en España y he declarado impuestos apenas unas semanas después, dejando claro que aquí no hay ocultación de ningún tipo.
No les importa que ganemos dinero. Eso no es ningún problema. Lo que les preocupa es en qué nos lo gastamos. Y en mi caso, el dinero que he ganado a través de mi empresa me lo he gastado en un proyecto de comunicación. No en un jaguar ni en un palacio en Pedralbes. La Tuerka es un proyecto que emitía un día a la semana en un garaje de Vallecas y que hemos sido capaces de emitirlo todos los días y que un equipo de gente joven que daba lo mejor de sí de manera voluntaria puede ahora enfrentar su proyecto de manera digna. Y eso a los poderosos no les gusta, no pueden soportarlo.
Han seguido mintiendo. He repetido que la fiscalidad de mi empresa es correcta, legal y legítima. Pero daba lo mismo. Necesitan decir que somos iguales que ellos.
Mi declaración voluntaria complementaria no tiene detrás que antes hiciera nada ilegal, sino hacer la declaración que evitara cualquier discusión con hacienda evitando la confrontación con un Ministro, que también debiera ser el mío, pero que se comporta como una persona al servicio de la casta.
Han querido ganar en los medios de comunicación lo que no son capaces de ganar en las urnas.
Me han acusado de cualquier barbaridad con un solo fin: que me vaya ¿qué me vaya de dónde? No soy Ministro, alcalde, diputado ni candidato a nada. Mi única tarea es coordinar el programa de Podemos. Si de lo que se trata es de que deje de ser Juan Carlos Monedero, me temo que en eso no voy a poder satisfacerles.
Algunos pretenden igualmente que renuncie a mi relación con América Latina. Es un error. La principal ventaja que tiene España respecto del resto de Europa es que tenemos un continente que habla nuestra lengua y forma parte de nuestra historia. Renunciar a ello es condenarnos a ser la esquina de Europa. Es un continente hermano, en toda su pluralidad y contradicciones, y así, como un continente hermano lo siento.
He cometido errores. Claro. Somos humanos. Pero no de los que nos acusan. El principal error es no haberos dado explicaciones antes. He tenido que esperar a tener todos los papeles que prometí enseñar. Y también que recuperar papeles de hace 20 años, porque me han acusado de cosas que supuestamente hice o no hice hace 20 años. He tenido que terminar el curso, corregir exámenes y demás tareas de mi trabajo. Y entender qué estaba ocurriendo porque no me reconocía en ninguna de las portadas y de las informaciones sobre una persona que me parecía ajena a quien yo soy.
No soy ni quiero ser un profesional de la política. Aún menos de la vieja política donde el éxito se mide por tu capacidad de acuchillar a cualquier adversario. He aprendido algo con mucha fuerza este mes: ni portadas ni gobiernos mafiosos ni el miedo del régimen van a amordazarme. Sé que viene un año muy duro para todos los que queremos cambiar las cosas. Con tantas amenazas no podemos permitirnos el lujo de cometer ningún error. Por eso os pido una vez más disculpas por no haber sido capaz de poder responder antes ante vosotras y vosotros.
La marcha del cambio del 31 de enero me ha enseñado muchas cosas importantes: nos habéis demostrado que sabéis que los ataques no son a nosotros, sino a todos; golpean en nuestro rostro, pero van dirigidos a toda la gente que quiere cambiar. Pueden intentar asustarnos a nosotros, pero no pueden asustar a todo un pueblo.
El cambio ya ha empezado. Y todas y todos hacemos mucha falta.
Nos vemos en las calles.

Juan Carlos Monedero
Secretario de Programa y Proceso Constituyente

[*] "Juan Carlos Monedero habla a la ciudadanía", 20 de febrero de 2015.

lunes, 9 de febrero de 2015

El nerviosismo de quienes nos desgobiernan

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Fuente: Europa Press
Queda claro que Podemos pone nerviosa a mucha gente en este país. Ya sea por parte del partido en el Gobierno o del principal en la oposición, cualquier momento es bueno para atacar a la formación política que amenaza con romper el bipartidismo que sostiene el actual régimen. Y es que, lo que realmente les da pavor es que Podemos, a priori, no aspira a sustituir la columna izquierda que soporta este régimen, sino a proponer un nuevo edificio donde los privilegios que hoy gozan unos pocos no tengan cabida. Por eso, decir acerca de Podemos que "la gente los empieza a calar" no es más que la excusa del miedo por parte de los de siempre, un intento desesperado de destruir la credibilidad de una alternativa real a un desgobierno basado en continuas políticas de reformas -léase recortes- que sólo llevan a la precariedad de más y más gente.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Ya nos hemos enterado que a Pedro Sánchez no le gustaría pactar con Podemos (él es más de hacerlo con el PP)

La imagen de la jornada

Fuente: Te Interesa
El mismo día en el que Julio Anguita opina sobre Pedro Sánchez, a quien ve como poco más que "un producto de marketing" que dice "vulgaridades", el líder socialista hace todo lo posible por darle la razón. El mismo secretario general del partido en cuyo renovado logotipo ya no se menciona lo de "obrero", aprovecha un encuentro con la clase empresarial para prometerles que jamás pactará con Podemos (nótese que, sin embargo, nunca ha descartado aliarse con el Partido Popular). A ver si entera de una vez que, por mucho que le moleste que se hable de casta política, mientras mantenga la misma sumisión a los grandes poderes, a los pilares del régimen del 78 -del que su propio partido forma parte-, mientras no tenga un programa que vaya más allá de la mucha cosmética electoralista, ningún partido con sensibilidad obrera querrá pactar con él.

martes, 29 de julio de 2014

El régimen del 78 los cría y ellos se juntan

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Fuente: Público
Tras ser aclamado secretario general del PSOE, Pedro Sánchez ha tenido tiempo para reunirse con Mariano Rajoy, con los peces gordos del IBEX-35 y, ahora, con el también recién estrenado monarca. Entre reunión y reunión se las ha ingeniado para cargar contra PODEMOS, recordándonos que, de llegar al poder, las políticas de este partido nos llevarían "directamente a la Gran Depresión de 1929" y, además, se produciría una inversión en el espacio-tiempo que supondría el fin del Universo. Como podemos comprobar, el miedo es la única herramienta que queda a algunos para defender al régimen del 78, un régimen en decadencia a cuyos pilares sigue aferrándose la cúpula de un partido que hace mucho tiempo abandonó las siglas de "socialista" y "obrero".

domingo, 13 de julio de 2014

Sin argumentos sólo se demuestra miedo

La imagen de la jornada

Fuente: 20 Minutos
Ya sabemos que está de moda cuestionar el proyecto político de PODEMOS: cuando no se cuadra el círculo para relacionar a sus fundadores con el mismo averno, toca el cuento de lo utópico y lo peligroso de sus propuestas. Consciente o inconscientemente, la falta de argumentos les lleva a recurrir a la táctica del miedo, fiel reflejo de su propio estado de ánimo al encontrarse por primera vez frente a una alternativa real que pone en cuestión los pilares sobre los que hasta ahora se han sustentado los políticos del actual régimen venido a menos. Es significativo que desde los partidos que nos llevaron a la actual crisis nos digan ahora que PODEMOS va a llevarnos al aislamiento internacional, al corralito y a la inflacción. ¿Argumentos? Ninguno, sólo el miedo al cambio que supondría romper con el lastre de los mercados.

miércoles, 9 de julio de 2014

Pequeños gestos para llevar ante la justicia las calumnias de los voceros de la oligarquía

La imagen de la jornada

Fuente: PODEMOS
No es casual que PODEMOS haya conseguido financiación en apenas unas horas para costear sendas demandas judiciales contra Esperanza Aguirre y Eduardo Inda. No han sido los bancos ni gobiernos extranjeros quienes han aportado el dinero, sino anónimos ciudadanos a través de pequeñas donaciones, poniendo cada uno su granito de arena según sus posibilidades. Se trata de la reacción natural de un pueblo cansado de manipulaciones y mentiras, de acusaciones sin más fundamento que el afán de desprestigiar a la potencial amenaza que supone PODEMOS para una oligarquía que ha declarado la guerra a esta iniciativa ciudadana porque, en el fondo, tienen miedo.

jueves, 26 de junio de 2014

Claro que existen Podemos de derechas

La imagen de la jornada

Fuente: El Boletín
Las palabras del presidente del Banco Sabadell, pidiendo la creación una especie de Podemos de derechas dirigido a la iniciativa privada, es una muestra más de la crisis de régimen que se vive en España. Los oligarcas, los grandes poderes, se ven obligados, por vez primera, a salir de las sombras para dar un toque de atención a una casta política cuya eficiencia parece haberse puesto en duda tras los resultados del 25 de mayo. El mensaje de fondo es que se pongan las pilas: o frenan las aspiraciones de soberanía popular de los ciudadanos corrientes, de las mayorías que sufren crisis y recortes, o habrá que pensar en alternativas a los actuales partidos de régimen, dentro de la misma lógica de obediencia y subordinación a los oligarcas y los intereses de las grandes potencias extranjeras. Los poderosos siempre han tenido sus Podemos de derechas, ¿qué son si no el PP y el PSOE?, sólo que ahora se plantean recambios en el mismo espectro político que podrían ser UPyD o Ciudadanos.

domingo, 22 de junio de 2014

Traducción al castellano de mi examen de bachillerato: ¿cómo convencería a un amigo para que no vote a Podemos?

El pasado 17 de junio, los alumnos extremeños que quisieran optar a los Premios Extraordinarios de Bachillerato tenían que elaborar un texto en inglés donde explicasen cómo convencerían a un amigo para que no votase a Podemos[1]. He aquí la traducción al castellano de mi examen:
Querido amigo,

Te escribo estas líneas para pedirte que desistas de votar a Podemos para las próximas elecciones. Soy consciente de que las cosas no están bien, que vivimos inmersos en una crisis que parece interminable, que nuestra generación dejó de aspirar a un futuro digno. No sabemos tan siquiera si nos será posible terminar los estudios que el próximo año comenzaremos, pues las tasas de matrícula de universidad volverán a subir mientras vuelven a reducir becas o, peor aún, las sustituyen por préstamos que nos supondrán hipotecar nuestros primeros años de trabajo al Banco de Santander.
Comprendo que hayas dejado de creer en quienes nos han gobernado hasta ahora, que estés cansado de tanta mentira e hipocresía, que rechaces tantas cosas injustas que hemos dado por supuestas. Injusto, por ejemplo, es el doble rasero por el cual las oportunidades vienen por tus relaciones y no por tu valía. Es la diferencia entre que te den un puesto de asesor en un ayuntamiento[2] y que te manden a Laponia a buscar trabajo[3].
Comparto tu desconfianza hacia esos políticos a quienes llamas casta, cuya principal función es la de sostener este régimen en decadencia. Un régimen construido alrededor de la cultura del pelotazo, que tan bien describió aquel ministro de Economía al decir que "España es uno de los países donde más fácil es hacerse rico", y la cultura del esfuerzo como eufemismo de querer hacernos trabajar como chinos. Un régimen de puertas giratorias, en las que ex-altos cargos políticos acaban en consejos asesores de grandes multinacionales[4], algunas de las cuales fueron empresas públicas posteriormente privatizadas por los gobiernos en los que participaron.
No voy a negar lo evidente, pues sería hipócrita por mi parte hacer de lo blanco negro. La sanidad pública, las pensiones, la educación, conquistas de nuestros padres y abuelos que están siendo salvajemente desmontadas en aras de una supuesta austeridad, que contrasta con los infames gastos militares que mantiene España. Yo también me doy cuenta de que cada vez estamos más cerca de Grecia, ese laboratorio donde la troika ha ensayado la "reforma del capitalismo" que en su día prometiese Sarkozy, cuyos resultados sin duda acabarán siendo aplicados en el resto de la Europa del Sur y, con el tiempo, en todo el continente.
Podríamos seguir enumerando los defectos de este sistema injusto pero, si te pones a pensar, quizás sea el menos malo. Podemos propone cosas irreales, utópicas. Si no, lee las opiniones de tanta gente en su contra. Por ejemplo, Cristina Cifuentes dice que el programa de este partido "dañaría la credibilidad de España"[5]. ¿Te arriesgarías con tu voto a lesionar la imagen de nuestro país? Es cierto que España no está demasiado bien vista en el extranjero; de entrada, forma parte de un grupo de países apodados los PIGS (cerdos), lo cual no suena demasiado bien. De hecho, cada vez son más frecuentes las denuncias por parte de organismos internacionales como la OSCE, que califican de inaceptables algunas actuaciones policiales frente a las movilizaciones ciudadanas[6]. También es verdad que en cuestión de imagen, los casos de corrupción[7], que salpican incluso a la familia real, no ayudan demasiado. Tampoco se puede decir que la Marca España sirva para mucho, reducida ésta, como dice la canción, a padres de familia buscando comida en contenedores de basura[8] mientras ONGs noruegas apadrinan a niños españoles que pasan hambre[9] y, por si fuera poco, financian la apertura de fosas del franquismo[10].
Pero bueno, que hay más políticos de toda la vida que nos recuerdan que la cosa no está para experimentos. Esperanza Aguirre y Rosa Díez nos alertan contra el populismo[11][12] y Felipe González[13] contra la utopía regresiva del mensaje de Podemos. Que no, amigo, que la política no consiste en decir a la gente lo que quiere oír para que luego te vote. ¿Te imaginas al PSOE negando una crisis evidente[14] o al PP prometiéndonos no subir el IVA[15], para luego hacerlo, justo antes de unas elecciones? Además, varias personalidades nos han advertido del carácter antisistema de Podemos, empeñado en hacer pagar más a los que más tienen, en perseguir la evasión de capital, en hacer cumplir la Constitución para asegurar la soberanía popular y el interés general. Pues si tanto les importa la Carta Magna, que hagan como los demás partidos de régimen y se centren en el artículo más importante, es decir, el que dice que España es monárquica y, si no les gusta, que ganen unas elecciones y la cambien, como hicieron PSOE y PP con el artículo 135 que convirtió nuestra forma de gobierno en deudocracia.
Me dirás ahora que Podemos es un ejemplo de democracia interna, que cuentan con la opinión de la gente, que hacen un magnífico uso las redes sociales para escuchar a los ciudadanos, pero olvidas que incluso así han tenido disputas internas. Nada que ver con el buen rollito que hay dentro del PSOE ahora que toca elegir candidato[16] o la tradicional lealtad demostrada en el PP a prueba de sobres[17].
Podría seguir dándote motivos para no votar a Podemos y no acabaría nunca pero, si aún te quedan dudas, toma nota de los periodistas de los medios más tradicionales. Fíjate la astucia de Eduardo Inda o Alfonso Rojo a la hora de poner en entredicho al líder del partido[18]. Desvelan sin tapujos su relación con la Venezuela de Chávez y Maduro, a quienes aconsejó en sus políticas. No obstante, hay que reconocer que tan mal no lo haría Pablo Iglesias cuando la pobreza en el país caribeño se ha reducido un 21,6% desde que empezó sus tareas de asesoramiento[19].
A pesar de todo lo que te he dicho, si algún sigues decidido en votar a Podemos, has de tener en cuenta que si piensas que la política se reduce al acto de depositar de vez en cuando un papel en las urnas y delegar las decisiones que te afectan en el día a día a gente distinta a ti con intereses opuestos a los tuyos, si consideras que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y por eso estamos como estamos, si opinas que a los ricos les ha de ir bien las cosas para que el resto de los ciudadanos tengamos alguna oportunidad, entonces mejor te convendría considerar otras opciones de voto.


[1] "Extremadura insta a sus alumnos a explicar cómo convencerían a alguien para no votar a Podemos". Público, 19 de junio de 2014.
[2] "Carromero asciende a asesor en el Ayuntamiento de Madrid". Público, 27 de marzo de 2013.
[3] "CEOE afirma que 'hay que aceptar trabajos aunque sean en Laponia'". El Mundo, 20 de febrero de 2012.
[4] "Veinte exministros y dos expresidentes están a sueldo de las grandes compañías españolas". 20 Minutos, 21 de diciembre de 2012.
[5] "Cifuentes cree que aplicar el programa de Podemos "dañaría la credibilidad" de España". Europa Press, 16 de junio de 2014.
[6] "Observadores internacionales denuncian las "inaceptables" agresiones policiales a periodistas el 29M". El Diario, 1 de abril de 2014.
[7] "La corrupción, el mayor lastre para la imagen de España en el exterior". El País, 22 de febrero de 2013.
[8] "Spain Recoils as Its Hungry Forage Trash Bins for a Next Meal". The New York Times, 24 de septiembre de 2012.
[9] "Ya somos tercermundistas. Apadrinan niños españoles". Periodista Digital, 6 de agosto de 2012.
[10] El dinero de un sindicato noruego permitirá la apertura de cuatro fosas del franquismo". Público, 22 de junio de 2014.
[11] "Esperanza Aguirre tacha a Podemos de "populista"". El Diario, 18 de junio de 2014.
[12] "Rosa Díez, sobre Podemos: “Los partidos populistas han llegado a España”". El País, 26 de mayo de 2014.
[13] "Felipe González, sobre Podemos: "La alternativa bolivariana sería una catástrofe"". El Plural, 29 de mayo de 2014.
[14] "Zapatero niega una crisis económica y resta importancia a la caída de la Bolsa". El Comercio, 7 de febrero de 2008.
[15] "Rajoy asegura que no subirá el IRPF ni el IVA y rebajará Sociedades a las pymes". Expansión, 19 de septiembre de 2011.
[16] "La sucesión de Rubalcaba provoca la guerra total entre los aspirantes a controlar el PSOE". Vozpópuli, 28 de mayo de 2014.
[17] "El Gobierno ordena a los cargos del PP en Madrid que eviten nuevas disputas públicas". InfoLibre, 3 de abril de 2014.
[18] "Anguita: “El poder ha soltado a la jauría de perros de los medios contra Podemos”". Iniciativa Debate, 14 de junio de 2014.
[19] "La pobreza continúa disminuyendo en Venezuela. INE.

jueves, 19 de junio de 2014

Un himno para Podemos

Propone Pablo Iglesias que el tema de Habeas Corpus "No es tiempo de llorar" sea el himno de Podemos. Desde luego, pocas canciones reflejan mejor que ésta la esperanza que lleva a tantas personas a apoyar este proyecto político. Como dice su letra, es tiempo de pelear, pues demasiadas agresiones hemos recibido sin tan siquiera quejarnos. Es la lucha de clases de la que tanto se enorgullecen los grandes empresarios de ir ganando. Si ha de ser Podemos, que lo sea como herramienta de lucha para la clase a la que pertenecemos la mayoría, la clase trabajadora.

No es tiempo de llorar
Es época de amar la libertad
Es tiempo de pelear
Y hacer que el sueño se haga realidad
No es tiempo de dudar
Es el momento de por fin alzar
Los puños y la voz
No queda más remedio que luchar

Que nada es eterno
Y que este infierno tampoco lo va a ser
Que el viento lo ha de barrer
Lo hará caer como una hoja de papel

No es tiempo de temer
El miedo es el primer miedo a perder
Devolvedlo a aquel lugar
Ese del que jamás debió escapar
No es tiempo de temer
Puede más la esperanza que el jamás
Es ahora y ahora es ya
Es hora de enfrentarse a la verdad

Que nada es eterno
Y que este infierno tampoco lo va a ser
Que el viento lo ha de barrer
Lo hará caer como una hoja de papel

Sólo podemos ya vencer
Sólo podemos ya vencer

Que nada es eterno
Y que este infierno tampoco lo va a ser
Que el viento lo ha de barrer
Lo hará caer como una hoja de papel
Que nada es eterno
Y que este infierno tampoco lo va a ser
Que el viento lo ha de barrer
Lo hará caer... sólo podemos ya vencer

lunes, 2 de junio de 2014

Carta de Pablo Iglesias

Reproduzco a continuación esta carta escrita por Pablo Iglesias, dirigida a los simpatizantes de Podemos y, por extensión, a todas aquellas personas que deseen unirse al proyecto.
Queridos amigos: 
Con la excitación todavía viva por los resultados del domingo os escribo antes que nada para daros las gracias por el esfuerzo que habéis hecho.
Estoy seguro de que ninguno de nosotros imaginábamos cuando nos metimos en esta aventura la magnífica respuesta de nuestra gente, de las mujeres y los hombres que en todos los rincones del país se han movilizado con nosotros. Hicimos una campaña audaz, asumiendo riesgos y saliendo a por todas, convencidos de que había condiciones para darle a la casta una lección democrática. Lo logramos sumando el esfuerzo y la creatividad de miles de personas que hicieron suya la campaña en sus pueblos y barrios, entre familiares y amigos. Construimos una ola de ilusión que nos hizo conscientes de que cada día de campaña éramos más: los partidos del régimen contaban los minutos para terminar y nosotros llegamos al final aún con hambre de pista. Estoy convencido de que nuestros resultados habrían sido aún mejores si hubiésemos contado con una semana más de campaña. 
Los resultados, sin ser suficientes, han sido espectaculares: sin financiación, sin apoyos del régimen y en apenas cuatro meses de existencia, Podemos ha logrado 1.245.000 votos, convirtiéndose en la cuarta fuerza política en votos y la tercera en escaños con un 8% del sufragio, y alcanzando la tercera posición en importantes autonomías. Hemos recibido un apoyo muy considerable, que muestra que hay posibilidades para construir una nueva mayoría para el cambio, no en el margen izquierdo del tablero ni a partir de lo que se les cae a los partidos del régimen, sino desbordándolos. Son resultados insuficientes, pero que pueden haber abierto un nuevo ciclo político: de desborde del régimen del 78 y de recuperación y ampliación de la democracia. Suponen por tanto una enorme responsabilidad. Hemos de estar a la altura, con cabeza fría y amplitud de miras. 
Esta respuesta ha descargado una enorme responsabilidad sobre los círculos Podemos y el conjunto de las gentes que trabajan y que se han ilusionado con esta iniciativa. Ha descargado también una feroz ola de ataques, calumnias y presión de la que hemos de ser conscientes y frente a la cual hemos de extremar la inteligencia, la honestidad y la generosidad. La casta no le tiene miedo a un partido más, ni siquiera a Podemos. La casta le tiene miedo a los ciudadanos haciendo política, a un pueblo en construcción y en marcha. Para eso tiene que servir Podemos: para construir una herramienta abierta para el cambio político a favor de la mayoría. 
Ahora nuestro reto consiste en dar forma a este magnífico esfuerzo colectivo que hemos protagonizado juntos. Mi propuesta es celebrar un Encuentro Ciudadano Sí Se Puede para el otoño, en el que podamos elegir a las gentes que van a ser nuestros portavoces y coordinar nuestra tareas democráticamente. No hemos nacido para progresar tímidamente ni para recrear las viejas estructuras, sino para ser una herramienta capaz de articular una voluntad popular nueva. Somos un movimiento grande, creciente y diverso, y desde el principio reivindicamos esto como una virtud: para la unidad popular y ciudadana falta pueblo y sobran etiquetas, sectarismos y carnets de pureza. Con ese objetivo, en los próximos días realizaré junto con compañeros de diferentes territorios y sensibilidades una propuesta de integración de un equipo que se encargue de preparar los aspectos técnicos de ese Encuentro Ciudadano. Esta propuesta, por supuesto, estará sometida a la decisión popular. 
Nacimos siendo un ejemplo de democracia y construyendo democracia de hito en hito. El domingo 25 de mayo recibimos la confianza y el mandato generoso de 1,2 millones de personas para que sigamos avanzando. Hay que tomar lecciones de este caudal, de su diversidad y magnitud, del terremoto que ha provocado en el escenario político del régimen de 1978. Esa legitimidad democrática recibida es nuestra savia y a ella nos debemos. Algunos querrían detenernos, otros etiquetarnos y que nos cerrásemos sobre nosotros mismos, y otros hacernos precipitar nuestros pasos. Nosotros hemos dicho que vamos a trabajar para ser palanca de un nuevo tiempo político en nuestro país, y ese es el objetivo que debe guiar nuestros pasos. Con la responsabilidad de estar ante una oportunidad histórica, con la alegría del sí se puede, vamos a seguir avanzando. 
Hemos empezado un camino de esfuerzo que tenemos que recorrer armados de ilusión alegría, y solidaridad. Nos vemos en las calles. 
Claro que Podemos. 
Pablo Iglesias Turrión

sábado, 31 de mayo de 2014

El fenómeno Podemos: sobre gatos, ratones y sentido común

Durante la mañana del domingo 25 de mayo recibí un mensaje en el móvil. Se trataba de una persona cercana que me pedía el enlace del vídeo de "los ratones". Pretendía enseñárselo a sus padres en un último intento para convencerlos de que no votasen en blanco. El día siguiente, a la hora del café, un conocido me confesaba que por primera vez se sentía liberado de las ataduras del voto útil y había dado su apoyo a quien realmente quería. A última hora de aquella jornada coincidía con dos amigos que estaban discutiendo sobre los resultados de las elecciones. "¿Pero qué va hacer 'el coleta' cuando llegue a Europa?, yo prefiero votar al PP sobre seguro", argumentaba uno de ellos.

Mordiéndome la lengua para no hacer un chascarrillo acerca del "sobre seguro", me limité a preguntar al aún votante popular si se sentía feliz con sus condiciones laborales. La obvia respuesta de alguien que hace años que no sabe lo que es un aumento de sueldo, que prolonga diariamente su jornada laboral sin cobrar más por ello, a quien sus jefes tratan como si de un favor le estuvieran haciendo por permitirle trabajar, me permitió ahondar en sus contradicciones. "¿Y a quién crees que votaron ayer los dueños de la empresa para la que trabajas?".

Desde la más simple lógica es inconcebible que explotados y explotadores vayan de la mano, apuesten los las mismas fuerzas políticas, compartan más intereses que el aire que respiran. Al fin y al cabo, de eso se trata la fábula de los ratones que con tan magnífica maestría contase Pablo Iglesias en un mitin de campaña. De la incongruencia de que una mayoría explotada confíe su gobierno a la minoría que los explota. Del país de los ratones que votaban a los gatos como gobernantes. Gatos negros, gatos blancos, gatos moteados. Siempre gatos.

Ya venía siendo hora de que, tan siquiera, los ratones aspirasen a ser dueños de su propio destino. Por supuesto que siempre ha habido personas y organizaciones con sinceros deseos de que aquello fuese una realidad, sería injusto no reconocerlo, pero han pecado o bien de una completa incomprensión de los mecanismos que mueven a las masas o bien, lo que es peor, de un molesto complejo de inferioridad.

El gran mérito de Podemos no ha sido el gesto contable de haber conseguido cinco eurodiputados en apenas cuatro meses de existencia, sino el haber hecho mella en el sentido común -en su acepción gramsciana-, hegemonizado hasta ahora por los grandes poderes, según el cual hay que votar "sobre seguro" o, lo que es lo mismo, a los partidos del régimen; que arriesgar apoyando a fuerzas de izquierda implica que los grandes empresarios se enfaden y nos pongan las cosas aún peor; que es mejor desentenderse de la política que, para eso, hay quienes piensan por nosotros.

En una situación de emergencia social como la que actualmente vivimos, el único camino posible para revertir la situación pasa por canalizar el descontento generalizado con las políticas que las mayorías llevamos sufriendo. Políticas lesivas para las mayorías, como las limitaciones de velocidad para los ratones de la fábula, que los convertía en presa fácil de los gatos. Llamémoslas recortes, flexibilidad laboral, subidas del IVA. Ataques a los derechos en una suerte de guerra de baja intensidad no declarada, pero llevada a cabo unilateralmente por los gatos de la fábula y los grandes poderes en la realidad. Esto se llama lucha de clases, aunque la mayoría aún no se haya enterado de ello.

Podemos ha sabido señalar al enemigo, esa clase antagonista que empieza a ponerse nerviosa y cada día que pasa lanza nuevas descalificaciones contra los promotores de esta iniciativa ciudadana. Por eso, cuando los personajes de la casta política -los gatos de la fábula que gobiernan para los gatos- acuden a los púlpitos de los medios de comunicación para tachar al proyecto Podemos de utopía regresiva, lepenista o, simplemente, friki, evidencian su temor al derrumbe de sus particulares torres de marfil, asentadas sobre décadas de conformismo y sumisión, debido a un potencial cambio de mentalidad fomentado por movimientos como Podemos. No obstante, volviendo a poner los pies en el suelo, no hay que olvidar que, en estos momentos, lo más revolucionario posible es ahondar en ese cambio de mentalidad para que rompa los tabúes, mitos y falacias en los que se apoyan los poderosos para mantener sus privilegios.

Al menos, la chispa de ilusión ha prendido en mucha gente, cosa que me confirmó un votante de Podemos cuando me confesaba que no había sentido tal ilusión con unas elecciones desde la época de Felipe González, allá por 1982. Le tuve que recordar que una sutil diferencia entre Podemos y el PSOE de los ochenta es que, mientras los socialistas fueron financiados por algunos poderes alemanes, los primeros recurrieron exclusivamente al apoyo de sus simpatizantes.

Nos encontramos ante el enésimo intento de las clases populares de arrebatar a los poderosos sus privilegios, su capacidad de decidir sobre nuestros destinos. Podemos ha nacido con vocación de convertirse en instrumento de politización de aquella gran parte de la ciudadanía que se declara apolítica, en el revulsivo necesario para que el espíritu de las mareas cívicas o el de los movimientos vecinales como Gamonal impregne al resto de la población. Quizás nos encontremos ante la oportunidad de articular a la sociedad en torno a los valores de libertad, igualdad y fraternidad en su concepción más humana.

La moraleja de aquella fábula es que la alternativa es la barbarie, como amenazan las opciones totalitarias en otros estados en Europa. O los ratones se hacen dueños de su propio destino, o vendrá finalmente alguna rata extremista al servicio de los gatos para sumir al pueblo en la intolerancia y la opresión. Sirva Podemos como una vacuna contra fascismos venideros.