jueves, 9 de enero de 2014

El desempleo como arma psicológica contra una clase social

La imagen de la jornada

Fuente: El Economista
Uno de los objetivos de cualquier guerra psicológica es doblegar la voluntad del contrario, minar su moral, para que éste acepte las condiciones impuestas por el contendiente. En la época actual los grandes poderes imponen unos recortes de derechos -incluidos los laborales- que en épocas pasadas hubieran sido intolerables. Como consecuencia, la gente de la calle lo tiene cada vez más crudo. Se trata de una ofensiva sin precedentes contra quienes dependen de su trabajo para sobrevivir por parte de quienes se sientan en consejos asesores de grandes corporaciones, de quienes poseen innumerables acciones en empresas del IBEX-35, de quienes entraron en política para enriquecerse. De momento, estos enemigos van venciendo, como demuestra el hecho de que la mitad de los jóvenes españoles renuncie a mayores aspiraciones que trabajar en precario.

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