lunes, 28 de noviembre de 2011

Diccionario de la Crisis: rescate

rescate.
1. m. Consolidación de la deuda por la que los préstamos y obligaciones de un ente con terceros son satisfechos mediante el endeudamiento del deudor con entidades casi siempre oficiales por un monto equivalente a lo adeudado*.
2. m. Conversión de la deuda privada, que por lo general han generado y disfrutado los sectores más ricos de un estado, en deuda pública que pagarán principalmente las clases de rentas más bajas del mismo.**
3. m. Acción por la cual un estado deudor es obligado a aceptar un crédito a pagar en un determinado plazo a cambio de la cesión parcial o total de su soberanía, de modo que las políticas económicas pasan a ser dictadas desde los estados acreedores aún en perjuicio de las clases de rentas más bajas del estado rescatado.
4. m. Operación de toma de control de las economías nacionales para abrir sus activos en canal a los intereses de los poderes financieros.***



Notas:
[*] Definición sugerida por Julio Anguita en "El Rescate(I)", diario El Economista, 16/05/2011.
[**] Definición sugerida por Juan Torres en "¿A quién interesa y cómo sería el rescate de España?", 18/12/2010.
[***] Definición sugerida por Isidro López.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Alguna razón para la esperanza

En una reciente entrevista a Julio Anguita en el programa de radio “El Sol sale por el Oeste”, de Canal Extremadura, el locutor le preguntó si pensaba que hubiera, a pesar del negro panorama de recortes sociales que se nos presenta, alguna razón para la esperanza[1]. Ésta fue su respuesta:
«Yo no desespero, ¿pero sabe usted por qué?, porque peleo, porque no doblo las rodillas, porque no me da la gana que me engañen, y porque estoy explicando por ahí, muchas veces contra mi descanso, y porque me organizo y estoy militando en Izquierda Unida, en el Partido Comunista, en varios colectivos. Claro que tengo esperanzas, pero espero en mi lucha, yo no confío en ningún milagro, confío en los que conmigo van a luchar o están luchando, ya no me fío de nada más. 
Por eso soy optimista, lo que estoy diciendo a quienes me estén escuchando es que dejen ya de soñar en bobadas y que se comprometan a luchar donde quieran. Hay una manera de luchar que es poco arriesgada: que lean, ¡que lean!, que tengan curiosidad por saber, que uno de los problemas que tiene nuestro país es el miedo a saber, es el miedo a pensar, ¿usted no ha oído “no te metas”, “no te lo pienses”, “tú a lo tuyo”?. Ese tremendo miedo a pensar de un país perezoso mentalmente es el que nos ha arrojado. Estamos dispuestos al milagro del último que llega porque es cómodo, lo votamos y que nos resuelva el problema. 
Ha llegado el momento en que la gente asuma voluntariamente su destino, que es lo que estoy diciendo y haciendo. Yo no puedo hablar de otra manera, porque no me quiero parecer a aquellos que en las campañas electorales prometen. Yo eso jamás lo he hecho: “prometo que voy a luchar”, “prometo que voy a explicar”; y, si no, la prueba: los señores y señoras que, con toda libertad, han votado al Partido Popular creyendo que el señor Rajoy no va a tocar las pensiones, ya me lo dirán dentro de 6 meses.»


[1] “El Sol sale por el Oeste”, 23/11/2011.  Entrevista a Julio Anguita: "Asistimos a la muerte de la democracia", minuto 14:48.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Diccionario de la Crisis: copago

copago.

(De copagar)
1. m. Entrega de dinero adicional en concepto de abono de un servicio público, a pesar de que su pago completo ya fuese realizado previamente por el usuario a través de sus cotizaciones e impuestos.

2. m. Penalización por el uso de servicios públicos.
~ sanitario.
1. m. Mecanismo para desincentivar a las capas más modestas de la sociedad del uso del sistema público de sanidad. 
2. m. Entrega de un porcentaje del precio de un medicamento con receta médica a cambio de su recogida en una farmacia.