lunes, 18 de mayo de 2015

La mala idea de copiar un modelo de universidad injusto

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Fuente: El Boletín
El hecho de que un candidato a la presidencia de una comunidad autónoma proponga, en plena campaña electoral, copiar un modelo de universitario a todas luces injusto -y desfavorable a la mayoría de la población- indica el nivel de sumisión de una gran parte de sociedad hacia los intereses de los grandes poderes. Su propuesta de dar líneas de créditos a los estudiantes universitarios para que puedan pagarse sus estudios es una sutil manera de condicionar el futuro laboral de unos jóvenes que, una vez terminados sus estudios, tendrán la urgencia de trabajar en lo que sea y como sea con tal de saldar sus deudas; es decir, más precariedad. Hay que tener en cuenta que, aunque -sin leer la letra pequeña- se indique que sean préstamos sin intereses para los estudiantes, la realidad es que éstos serían condonados por la administración, siendo aquélla la responsable de su abono a los bancos privados que provean la financiación; es decir, nos encontramos ante una nueva herramienta de trasvase de dinero público a entidades privadas. Además, vista la tendencia al alza de los precios de las matrículas, no es de extrañar que esta medida sirviese para estimular -según las leyes del libre mercado- nuevos incrementos en las tasas universitarias, creando un círculo vicioso que obligaría aún a más jóvenes -y sus familias- a endeudarse para poder pagar sus estudios. Por último, no podemos olvidar el evidente fracaso de esta medida en los EEUU, pionero en el préstamo universitario, donde existe actualmente una burbuja de jóvenes endeudados para pagar sus estudios.

domingo, 17 de mayo de 2015

ONG, geoestrategia y otros eufemismos vistos desde Rusia

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Fuente: LibreRed
Rusia es el nuevo enemigo de Occidente, al menos es lo que los grandes medios de comunicación tratan de inculcar a las poblaciones a base de transformar la figura de Putin en una reedición del zar Iván el Terrible. No sin razón, la política doméstica del líder ruso es realmente cuestionable: desde el impulso de la homofobia hasta el tratamiento del asunto checheno. No obstante, hay que recordar que los únicos "tiranos" que históricamente han molestado a Occidente han sido aquéllos que se han negado a ceder el control de sus recursos a las multinacionales occidentales. Las principales diferencias de Putin con Boris Yeltsin, aparte del evidente menor nivel de alcoholismo, han sido su decisión de nacionalizar parte de los sectores estratégicos y su política de independencia frente a los intereses otanistas. Con ello, hay que comprender que con el golpe de Estado en Ucrania se buscaba debilitar a Rusia pues, como diría Zbigniew Brzezinski, "Rusia sin Ucrania es un Estado normal; con ella es un imperio". La amenaza de balcanización de Rusia está ahí. Por eso, entre la espada y la pared, a Putin sólo le queda limitar las herramientas ofensivas de Occidente en su contra, ya sean directamente bélicas, lo que implica la reactivación de su industria militar, o estratégicas, como supone atar en corto las ONG financiadas desde el exterior, "que se usan como tapadera y bajo el pretexto de la cooperación y la defensa de la democracia y los Derechos Humanos". Geoestrategia en estado puro.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Hundiendo los portahelicópteros (y a miles de trabajadores franceses) por orden del poder norteamericano

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Fuente: RT
En su enésima paradoja, el mundo del libre mercado presiona a Francia para que rompa un contrato de venta de dos portahelicópteros, ya pagados, a Rusia. Siguiendo el abecé de la geoestrategia, la postura de Francia ejemplifica una Europa sumisa al gran poder norteamericano, que antepone los intereses del gigante del Norte a los de la industria nacional francesa, la cual queda totalmente en entredicho tras este incumplimiento de contrato. La única respuesta del gobierno francés al respecto es la sugerencia de "hundir los portahelicópteros" y, con ello -aunque no lo digan- a todo un sector industrial y a los miles de trabajadores franceses de dependen de aquélla. ¿El resultado? Menos competencia para los fabricantes de armas de capital estadounidense.