jueves, 13 de noviembre de 2014

Camino a la destrucción del derecho a la indemnización por despido

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Fuente: Público
Son los trabajadores quienes montan las calles a primera hora de la mañana cuando madrugan para ir a trabajar, quienes las cierran al anochecer cuando les obligan los turnos. Es su fuerza de trabajo la sangre que fluye por las arterias del sistema productivo de este país, la que permite a unos pocos especular y, en la mayoría de los casos, enriquecerse. Conscientes o no, quien firma un contrato laboral vende su tiempo a su empresa, un tiempo que no podrá dedicar a otra cosa salvo a trabajar. Años de madrugones, jornadas interminables, horas extras no remuneradas, desplazamientos y viajes, aceptación de un vano espíritu pro-empresa para que luego un director, quizás un jefe de recursos humanos, decida que ya no eres necesario. Ante la evidente ruptura del contrato, la sugerencia de los economistas de BBVA es que sean los propios trabajadores quienes sufraguen parte de su indemnización por despido. Nos encontramos ante otra demostración de esa pugna entre capital y trabajadores, clásicamente conocida como lucha de clases, donde el paro, la desprotección, el miedo en definitiva son poderosas armas en manos de quienes ven en nosotros poco más que números de modo que, en tal reducción, para colmo tengamos que dar las gracias por poder trabajar.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Hablando de impuestos y jubilaciones de oro

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Fuente: Blasting News
Mientras el pueblo llano se encuentra sumido en recortes y precariedad, condenando a sus mayores a jubilarse cada vez más tarde y con peores pensiones, desde el Grupo Popular se sugiere en el Congreso la creación de un impuesto especial destinado a sostener "una jubilación de oro" para el rey Juan Carlos I y la reina Sofía como compensación a "los años más esplendorosos de la historia de España". Nos encontramos así ante otra demostración de la distancia a la que muchos representantes políticos se encuentran del pueblo. ¿Acaso el problema de este país es la cuenta corriente de la saliente familia real que, por cierto, no puede en absoluto quejarse en lo económico? En todo caso, lo será con las presuntas cuentas en Suiza de algún allegado, pero esa es otra historia. ¿Y si los impuestos se aplicasen a los que más ganan y, en vez de dedicarse a regias jubilaciones de oro, se utilizaran para completar la caja de pensiones y asegurar así una vejez digna a todos los españoles?

martes, 4 de noviembre de 2014

Los impuestos no son elementos de mercadeo, señores del Partido Popular

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Fuente: Bolsamanía
Encendidas las alarmas en la calle Génova, el Partido Popular vuelve a recurrir a las rebajas de impuestos como arma electoral. Básicamente, el mensaje de Mariano Rajoy es que si el PP gobierna una nueva legislatura, habrán bajadas de impuestos porque, según él (y sólo según él), "el dinero está mejor en manos de las personas, se recauda más, se crea más empleo y los servicios públicos funcionan mejor". Dicho así suena magnífico, el problema es que las bajadas de impuestos llevadas a cabo hasta la fecha han beneficiado tradicionalmente a las grandes fortunas, al gran capital, quedando apenas unas migajas para el resto de los ciudadanos que, como consecuencia de la bajada de recaudación (a pesar de lo que diga Rajoy), sufren impotentes la degradación de los servicios públicos. Los impuestos no son un elemento de mercadeo para ganar votos para las próximas elecciones, sino un instrumento en manos de los gobiernos para redistribuir las riquezas en el país.