martes, 11 de marzo de 2014

Una propuesta de gobierno de concentración como síntoma de la crisis del régimen del 78

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Fuente: Voz Pópuli
En un escenario donde el régimen del 78 pasa por sus peores momentos, es lógico que los principales actores políticos que tradicionalmente lo han sostenido tiendan a mostrar más abiertamente que nunca sus intereses comunes. No se trata de afirmar que PP y PSOE son lo mismo, pues en determinadas políticas divergen sensiblemente, pero en lo esencial son las caras de la misma moneda y, por eso, cuando toca firmar leyes redactadas en alemán, ambos siempre estarán de acuerdo. Cercano queda aún aquel cambio en la Constitución, acordado por ambos partidos, que prima el pago de la deuda sobre cualquier otro gasto para satisfacción de los grandes poderes europeos y sus acólitos nacionales. Si el destino de cualquier gobierno empeñado en obedecer el estéril dictado de austeridad es la pérdida de legitimidad ante los ciudadanos, la chapucera solución que los grandes partidos siempre van a plantear será unirse en gobierno de concentración para intentar recuperarla. O eso, o seguir el camino de Papandreu hace unos años cuando se vio reemplazado por un tecnócrata puesto a dedo por la Unión Europea. Por eso, en última instancia, todo guiño a un futuro gobierno de coalición entre los dos principales partidos -como recientemente hizo Zapatero- no es más que un síntoma de la crisis del régimen actual en España.

lunes, 10 de marzo de 2014

Despedidos y (económicamente) apaleados

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Fuente: Pública
El ministro Gallardón quiere recuperar las tasas judiciales en los recursos laborales, las cuales afectan a los despidos, salarios pendientes, indemnizaciones o las reclamaciones a la Seguridad Social. Se trata de volver a imponer un peaje a los más débiles por reclamar lo que es justo para que así se piensen dos veces eso de recurrir. Una nueva vuelta de tuerca en el proceso de indefensión de la clase trabajadora, condenada a la precariedad y a arbitrarias reformas laborales que sólo benefician a los grandes empresarios. Todo esto hace pensar que la Ley es cada vez menos igual para todos.

sábado, 8 de marzo de 2014

Trabajar sin cobrar es incompatible con los Derechos Humanos

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Fuente: El Periódico de Aragón
Sería conveniente enviar una copia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos al señor portavoz de Hacienda del PP en las Cortes de Aragón. En ella convendría asimismo subrayar en amarillo fluorescente el título tercero del artículo 23 que establece que "toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana". Quizás así esta persona entendiese lo desafortunado de apelar a la "conciencia ciudadana" de los trabajadores para que fuesen a "trabajar sin cobrar" en ciertos casos. Apología de un drama que, desgraciadamente, se repite en demasiadas ocasiones en la sociedad española de hoy en día, donde se obliga a trabajar sin cobrar: pregúntenle si no a becarios, a universitarios de último curso en prácticas, a trabajadores con "pseudo-contratos" a los que prometen un puesto tras trabajar varios meses gratis "en pruebas". Así no es de extrañar que los ricos sean cada vez más ricos.