martes, 14 de agosto de 2012

Sobre Juan Manuel Sánchez Gordillo, Alcalde de Marinaleda

Se describe, a continuación, una serie de desmentidos a muchas de las calumnias y mentiras que últimamente han circulado contra la persona de Juan Manuel Sánchez Gordillo, Alcalde de Marinalela y Diputado del Parlamento Andaluz.

La persona de Juan Manuel Sánchez Gordillo se ha situado en el punto de mira de algunos medios de comunicación, quienes, saltándose cualquier principio de ética periodística, han inventado mentiras alrededor de su persona. Como ya se comentó en este blog, los intentos por desviar la atención de la opinión pública del mensaje que se pretendía dar a a través de las acciones llevadas a cabo en dos supermercados andaluces -la denuncia de la creciente precariedad en la sociedad española- pasarían por atacar a la honorabilidad del Alcalde de Marinaleda y Diputado del Parlamento Andaluz[1].

Un importante número de las visitas a El Faro de la Colina generadas a través de buscadores parten de cadenas de búsqueda del tipo "sueldo del alcalde de Marinaleda" o "coste viaje de Gordillo a Venezuela", entre otras. Sirva este dato como evidencia de un esperanzador toque de escepticismo por el que muchos internautas tratan de contrastar, en medios distintos a los sostenidos por el establishment, la corroboración -o el desmentido- de la lista de calumnias que, en los últimos días, se han ido construyendo alrededor de Don Juan Manuel Sánchez.

En una encomiable muestra de transparencia, el Ayuntamiento de la localidad sevillana ha emitido un certificado que permite disipar cualquier duda acerca de la gestión del Alcalde marinaleño[2]:

Respecto al sueldo del Alcalde y Tenientes de Alcalde
Don Juan Manuel Sánchez Gordillo, Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de Marinaleda (Sevilla) no percibe retribución alguna a cargo de los Presupuestos de la entidad.
Ningún miembro Corporativo, de ninguno de los Grupos Políticos que constituyen la Corporación, incluidos los Tenientes de Alcalde, percibe retribución de ningún tipo por el desempeño de sus funciones, ni por dedicación exclusiva o parcial ni por asistencia a órganos colegiados.
Respecto a asesores varios
No existe en la Plantilla de este Ayuntamiento la plaza de Secretaria del Alcalde, ni de Alcaldía.
No existe en la Plantilla de este Ayuntamiento ni percibe retribuciones a cargo del mismo ningún "responsable de prensa" o similar.
No existe en la Plantilla de este Ayuntamiento ningún "consejero jurídico"; siendo que los únicos licenciados en Derecho que perciben retribuciones del Ayuntamiento de Marinaleda es el Secretario que suscribe y un Técnico de Administración General. 
Respecto al presuntamente "sobrepagado" Jefe de la Policía Local
No existe cuerpo de la Policía Local, no existiendo ningún funcionario del cuerpo y, por tanto, tampoco existe el cargo de Jefe de la Policía Local.

Otros desmentidos

Otras calumnias contra Sánchez Gordillo están relacionadas con el reciente viaje que hizo a Venezuela, por el cual se aseguraba que éste se había gastado 6 mil euros[3], que habrían salido de las arcas del Consistorio. Tanto el jefe de prensa de Izquierda Unida en Sevilla como el propio implicado presentaron desmentidos en distintos medios:
Sánchez Gordillo fue invitado por los venezolanos que lo pagaron todo, incluido el viaje en avión. Siempre fue en turista y en el avión se dirigió como siempre a esa parte y las azafatas le llevaron a primera porque así venía en su billete. Por tanto, él no optó, fue la radio venezolana que le invitó, dejen de manipular y si no han dado con Gordillo hablen con el jefe de prensa de IU (954502630) y os pondrá rápidamente con él como otros medios han hecho. Dejen de manipular y confundir a la opinión pública. El coste de ese viaje (avión, comidas, alojamientos, etc) ha sido sufragado integramente por la radio venezolana que organizó su gira. Ni un euro le ha costado al Ayuntamiento de Marinaleda[4].
A lo que añade el propio Alcalde:
He sido invitado por la radio YVKE Mundial y son ellos los encargados de organizar y pagar todos los gastos, incluido el viaje.

***

Resulta lamentable la asimetría en el tratamiento que muchos medios de prensa conceden a las personalidades políticas en función del espectro ideológico en que se encuentren. Mientras existe una casta de intocables por los medios de comunicación, a quienes cada frase que se les dedica va controlada sílaba a sílaba, cuidando de añadir el término "presunto" delante de cualquier acusación de la que, debido a la presión de la opinión pública, tengan que hacer eco; a otras personas se les construye todo tipo de bulos a su alrededor con tal de atacar a su credibilidad. No es casualidad que estas últimas sean gente comprometida con cambiar la sociedad a mejor, luchadoras por un sistema más justo.

Desgraciadamente, en estos tiempos de crisis la pluralidad en los medios de prensa clásicos -los más accesibles- pasa a ser una entelequia, estando como están los principales medios controlados por emporios empresariales con líneas editoriales muy claras -aunque no siempre transparentes para sus lectores-, siempre al servicio de las grandes oligarquías. Es obligación de cada persona, que desee sentir que es libre -al menos en pensamiento-, realizar la labor de contraste de las informaciones que gotean cada día, poner en duda cada acusación, cada dato arbitrario, contra aquellos que defienden la justicia social. No puede obviarse aquel proverbio romano que decía aquello de ubi dubium, ibi libertas (donde hay duda, hay libertad).


[1] "Los medios contra Sánchez Gordillo, fuego a discrección". Tercera Información, 9 de agosto de 2012.
[2] "Sánchez Gordillo muestra un documento asegurando que no cobra por ser alcalde de Marinaleda (VÍDEOS)". El Huffington Post, 13 de agosto de 2012.
[3] "Sánchez Gordillo voló hasta Venezuela en primera y por 6.000 euros". El Economista, 5 de junio de 2012.
[4] Ibid, comentario número 7.

viernes, 10 de agosto de 2012

No se puede permitir la ley de la selva... con la ley del más fuerte tenemos de sobra

A quienes se atreven a mostrar su preocupación porque las acciones de unos jornaleros en dos supermercados andaluces pueda ser la semilla de la "ley de la selva", habría que recordar que los trabajadores llevan sufriendo la "ley del más fuerte", cuyos derechos y bienestar son sacrificados para salvaguardar los privilegios de una oligarquía bancaria y empresarial cada vez más poderosa.

Como era de prever, las recientes acciones del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) han despertado un mínimo debate en la sociedad, acostumbrada esta última a la indolencia ante los problemas de los más débiles. No obstante, como se refleja en diversos foros a través de Internet[1], la controversia ha ido derivando hacia la idoneidad de que un diputado electo haya participado en una acción puntual de sustraer alimentos de primera necesidad, aunque éstos vayan destinados a familias necesitadas.

Las pretensiones de Juan Manuel Sánchez Gordillo de remover conciencias han chocado con el denominado sentido común popular -y oficial-, es decir el acervo de normas y creencias consensuadas y aceptadas por la sociedad que vienen a definir -entre otras cosas- lo que está mal y lo que está bien, habitualmente desde la perspectiva de las clases dominantes. Esto último se puede comprobar al observar a algunas sociedades antiguas, en las que el sentido común dictaba que el hombre libre podía ser dueño, con total naturalidad, de las vidas de otros menos afortunados. Hoy en día, sin embargo, la esclavitud es denostada y considerada inaceptable por la sociedad.

Basándose en el principio de que robar es malo, muchas personas bienintencionadas han criticado duramente las acciones del SAT en aquellos supermercados. Efectivamente, visto como un simple acto de robo, desnudo de cualquier matización, es perfectamente comprensible la indignación que muchas personas han mostrado ante tales actos. De hecho, algunas voces, sin entrar en cuestiones más profundas, se han limitado a advertir de los graves efectos sociales que podrían acarrear las acciones del SAT si cundiese el ejemplo, vaticinando una "ley de la selva" que consideran inaceptable[2][3]. Dejando a un lado el innecesario alarmismo implícito de tales afirmaciones, no cabe duda de que la preocupación del establishment es que el mensaje de Gordillo penetre en la sociedad, de modo que ésta tome conciencia de la situación de precariedad a la que se ven abocadas muchas familias en España y, en consecuencia, tome partido al respecto.

La cuestión es esconder los problemas bajo la alfombra, con la esperanza de que la sociedad siga sin reaccionar, para lo cual periodistas, tertulianos y algún que otro político rival con una mínima capacidad mediática atacarán a Sánchez Gordillo y al SAT con tópicos ya clásicos, con el objetivo de reforzar el sentido común popular de lo que está bien y lo que está mal. Así, recurrirán a la desquiciante satanización de todo lo relacionado con los sindicatos para repetir la cantinela de las cuantiosas subvenciones que aquéllos reciben, ignorando el hecho de que el Sindicato Andaluz de Trabajadores no se beneficia de ayudas públicas[4]. Recordarán, una vez más, las buenas relaciones de Sánchez Gordillo con el demonizado Hugo Chávez, jefe de estado elegido democráticamente -de quien no hay constancia de reiterados incumplimientos de sus promesas electorales-, como si aquello supusiera algún problema[5]. Y, sobre todo, censurarán el hecho de que un diputado forme parte de un "atraco".

Porque, efectivamente, cuando interesa se hace abuso del lenguaje, lo que bajo una jurisprudencia imparcial sería interpretado como hurto famélico -es decir, con objeto de dar de comer al hambriento- se tergiversa con vocablos duros, socialmente inaceptables, como "atraco" o "asalto"[6]. Del mismo modo, se hablará de "agresión" a la cajera de supermercado, a quien los vídeos mostraban llorando tras ver frustrado su quijotesco intento de abortar la retirada de alimentos del establecimiento cuando, en palabras de Sánchez Gordillo, lo que ocurrió es que aquélla "se puso nerviosa y empezó a llorar, pero nadie le hizo nada", a lo que añade: "¿Cómo vamos a meternos nosotros con ningún trabajador que está ganando 850 euros y al que además le hacen trabajar más horas de las reglamentarias?"[7].

A pesar de todo intento de manipular la realidad con eufemismos y deformaciones interesadas del lenguaje, la realidad, tenaz e inapelable, aporta suficientes matices como para dar a Sánchez Gordillo la oportunidad  de explicar el motivo de aquellas acciones. Una realidad que delata la existencia, tan sólo en Andalucía, de tres millones de pobres y 350.000 familias subalimentadas[8], hecho que el Sindicato Andaluz de Trabajadores decide denunciar mediante estas acciones. Y ahí vuelven los especialistas en lo políticamente correcto para calificar estas acciones de populistas, pues consideran que existen medios alternativos para hacer llegar a la sociedad aquellas inquietudes. Sobre populismo, pocas lecciones se pueden dar en un Estado donde las apariciones públicas de su Presidente se limitan a las que conllevan fotografiarse con deportistas de élite antes de grandes eventos deportivos para pedirles públicamente, como hizo con selección española de fútbol, "una alegría ahora en estos tiempos tan complejos y difíciles"[9].

Sería una lástima que toda la polémica surgida alrededor de las acciones en los supermercados hiciera olvidar la reivindicación subyacente: la lacra de la pobreza que azota cada día a más familias en España. Un problema que tiene causas y causantes, los mismos que se aferran a la "ley de más fuerte". Por eso mismo, quienes, desde las altas esferas, piden la cabeza de los sindicalistas por un hurto insignificante, lo que realmente hacen es defender su estatus actual, sus privilegios alcanzados a costa del sacrificio de los más débiles. Ellos, quienes tienen la sartén por el mango, los beneficiados por la "ley del más fuerte", no van a los tribunales por haber acelerado la crisis por sus prácticas especulativas, ni por evadir riquezas a paraísos fiscales, ni por presionar para que los recientes gobiernos se apliquen en el desmontaje de todo bienestar social[10]. Por eso resulta hipócrita magnificar el presunto delito detrás del humilde acto de rebeldía de un grupo de personas que deciden denunciar a cara descubierta un hecho, mientras se mira a otro lado -o directamente se apremian indultos- de los grandes latrocinios nacionales que empobrecen a la sociedad en su conjunto. En la lógica de la "ley del más fuerte", si Sánchez Gordillo hubiera hundido un banco, se le haría presidente de honor y se le concedería una importante indemnización de por vida. Y, por supuesto, no se pediría su cabeza[11].

Aún más lamentable, si cabe, es la actitud de muchos conciudadanos de a pie, quienes, a parte de criticar las acciones del SAT, aplauden el hecho de que los ricos españoles se abran hueco entre la élite mundial de las grandes fortunas. Aquéllos que insisten en la ilegalidad de los actos de los jornaleros andaluces prefieren mirar a otro lado ante las reiteradas acusaciones de abusos patronales de, por ejemplo, algunas cadenas de supermercados[12] o prefieren no preguntarse del origen de los inmensos patrimonios de aquellos ricos que nos venden, y explotan, el mito del hombre hecho a sí mismo, aunque sean acusados de explotar a niños de países pobres, obligados a coser por una miseria en condiciones infrahumanas[13]. Es más cómodo apuntar con el dedo a otro trabajador, cuya capacidad de defensa es mínima, que señalarse como voz crítica ante un sistema que permite que unos pocos se enriquezcan, cada día más, a costa de aumentar la brecha entre ricos y pobres[14], la cada vez mayor desigualdad social cuyas consecuencias bien pueden ser trágicas.

Porque la "ley de la selva", a la que tanto parecen temer algunos, no va a ser consecuencia de un acto reivindicativo concreto realizado por un grupo de jornaleros. Ésta vendrá a causa de la ruptura del contrato social que, con mayor o menor acierto, se ha mantenido hasta hace poco. La desaparición de subsidios, prestaciones por desempleo, junto a la destrucción del carácter universal de los servicios médicos y educativos, será la chispa que convierta la frustración en desesperación. De seguir este fatídico camino, el único modo de mantener la paz social será a base de decretos de naturaleza represiva, de modo que continúe prevaleciendo la "ley del más fuerte".


[1] Por ejemplo, véase: "Exprópiese".
[2] "Fiscales dicen que la actuación de Gordillo es delito y que si todo el mundo hiciese lo mismo sería la "Ley de la Selva"". Europa Press, 8 de agosto de 2012.
[3] "Interior ordena detener a los responsables del saqueo al Mercadona". El Confidencial, 8 de agosto de 2012.
[4] "Lo que nadie dice del Sindicato Andaluz de Trabajadores". Kaos en la Red, 9 de agosto de 2012.
[5] Por desgracia, la particular batalla unilateral del establishment español contra Hugo Chávez ha hecho mecha en el sentido común popular, creando una imagen distorsionada del dirigente venezolano en España. Se recomienda, al respecto, la lectura del artículo de Vicenç Navarro: "La demonización de Chávez en España". Temas, 8 de julio de 2012.
[6] "El atraco de Sánchez Gordillo a dos supermercados". Diario Crítico, 9 de agosto de 2012.
[7] "“Igual que Rajoy con sus medidas, no nos gusta lo que hacemos. Pero no queda otra”". El País, 10 de agosto de 2012.
[8] Ibid.
[9] "Rajoy les pide a los jugadores españoles una alegría para el país". Sport, 1 de junio de 2012.
[10] "La inmunidad bancaria, la ley, y los hurtos en un supermercado andaluz". Público, 10 de agosto de 2012.
[11] "Sánchez Gordillo será "crucificado" por la derecha "para dar un escarmiento"". El Huffington Post, 8 de agosto de 2012.
[12] Se recomienda visitar la página web específica para los conflictos abiertos entre trabajadores de Mercadona y la empresa.
[13] "Trabajo esclavo en la India: tres empresas españolas están incluidas en la 'lista negra'". El Confidencial, 23 de marzo de 2012.
[14] "¿Por qué la pobreza está creciendo en España?". Público, 31 de mayo de 2012.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Los verdaderos robos no tienen lugar en los supermercados

Este artículo plantea una reflexión acerca de la desproporcionada reacción de los medios de comunicación con respecto a la acción del Sindicato Andaluz de Trabajadores en un par de supermercados andaluces, cuando los robos realmente dañinos a la sociedad se producen con cada nuevo recorte.

Con un acto simbólico, como la apropiación de productos de primera necesidad en un par de supermercados, Juan Manuel Sánchez Gordillo ha conseguido que la opinión pública hable, por vez primera, de las penurias que en estos momentos está pasando una parte de la población, en lo que considera una medida "necesaria" para dar "un toque de atención" a lo que realmente está pasando en Andalucía, "donde el 35 por ciento de las familias de las grandes ciudades está por debajo del umbral de la pobreza, hay un millón doscientos cincuenta mil parados, tres millones de pobres y más de 200.000 familias con todos sus miembros parados y sin cobrar ningún tipo de percepción"[1].

Desgraciadamente, el establishment mediático ha buscado deliberadamente desviar la atención del público al hecho de que un diputado cometa un delito, mientras el drama social sufrido por miles de familias españolas pasa a un segundo plano. La mayoría de los medios han abierto la veda contra Gordillo, como si el hecho de sustraer unos cuantos carros de comida de un par de supermercados fuera comparable a los casos de corrupción que azotan al Estado español.

La credibilidad de la actual casta política se encuentra bajo mínimos debido, precisamente, a la implicación -presunta o demostrada- de algunos de sus componentes en casos de corrupción y abusos de poder. Dicho de otro modo, la población española se ha acostumbrado al hecho de que, con relativa periodicidad, salgan a la luz casos que ensombrecen a nuestros representantes electos: aeropuertos sin aviones[2], estaciones de AVE emplazadas en terrenos pertenecientes a condes[3], casos Gürtel o los famosos EREs, tan sólo por citar algunos de los más sonados.

En una entrevista radiofónica a Sánchez Gordillo[4], un periodista toma el papel del sacerdote en un confesionario que trata de apelar a la conciencia de una oveja descarriada. Así, le realiza preguntas del tipo: "¿qué le diría a las familias de los trabajadores de estos supermercados que, a lo mejor mañana [...] los ponen de patitas en la calle, porque no pueden cuadrar el mes?" o "¿qué pasaría si todos los que están pasando hambre entrasen en supermercados y tiendas y robasen, tal como han hecho ustedes hace unos minutos?". Tras lo que se salta los principios de objetividad periodística al añadir sus propias conclusiones, calificándolo de "irresponsable" al "poder prender la mecha asaltando dos supermercados", extremo que le "parece tan peligroso en la situación que estamos actualmente", para terminar emplazando a Sánchez Gordillo a pedir disculpas "ante todo el pueblo que le está oyendo".

Lamentablemente, no hay noticias de alguna entrevista de este tipo, por poner un ejemplo, a Carlos Fabra que ponga en duda su excesiva suerte con las loterías, o que le conmine a pedir perdón al pueblo valenciano por los dispendios en un aeropuerto -con estatua incluida- que no sirve para nada, cantidades en absoluto comparables al ridículo valor de unos carros cargados de aceite, azúcar, arroz, pasta, leche, galletas y legumbres. Un doble rasero lógico en unos medios de comunicación plegados a los intereses de quienes más tienen, de los verdaderos beneficiarios de las penurias de los más débiles, a quienes empobrecen a base de imponer políticas de recortes a los gobiernos de turno, el peor latrocinio, el más dañino que condena a la mayoría de una población a la precariedad, mientras con ese dinero se salva a bancos y, con ellos, los intereses del gran capital financiero.

Y no: si Mercadona o Carrefour tienen que mandar al paro a sus trabajadores, no será porque se pierdan unos cuantos carros de comida, sino por las últimas reformas laborales, que condenan al asalariado al miedo perenne al despido.


[1] "Gordillo, que anuncia que habrá más acciones en supermercados, responde a Griñán que "más deleznable" es el caso ERE". Europa Press, 8 de agosto de 2012.
[2] "Los aeropuertos fantasma españoles". ABC, 3 de abril de 2012.
[3] "A su paso por Guadalajara, el tren de alta velocidad deja un reguero de plusvalías en los terrenos de la familia política de Esperanza Aguirre". Interviú, 29 de septiembre de 2003.
[4] "Queremos hablar", ABC Punto Radio, 7 de agosto de 2012.